Depresión 2018-11-29T15:30:11+00:00

La depresión se puede superar

¿Qué es la depresión?

Haciendo uso de la información recogida de la Organización Mundial de la Salud (OMS) la depresión es la cuarta enfermedad que más incapacidad provoca en el mundo. La Organización afirma que con el paso de los años es muy probable que aumente la frecuencia, pasando del cuarto al segundo lugar de las enfermedades con más incapacidad. En el Centro de Ayuda Cristiano estamos al día de dicha problemática y es por ello, que nuestro grupo de trabajo brinda el apoyo a todas aquellas personas que puedan sentir o haber sentido en el transcurso de su vida alguno de los síntomas característicos de la depresión.

La depresión es la enfermedad psiquiátrica más frecuente. Cerca del 20% de las personas padecen a lo largo de su vida una depresión. El 70% de los pacientes con depresión son mujeres. La depresión no tiene edad, por lo que la puede padecer cualquier persona.

Causas de la depresión

Actualmente se desconocen las causas exactas de la depresión. Son muchos los esfuerzos que se están realizando para encontrar una explicación sobre el origen de la depresión, pero aún se desconocen con exactitud los mecanismos que la causan. Podemos considerar diferentes factores que motivan su aparición, entre ellos encontramos:

  1. Factores relacionados con la personalidad de la persona que la padece. Tener cualidades extremas como: inseguridad, dependencia, hipocondría, perfeccionismo, auto exigencia pueden motivar la aparición de depresiones.
  2. Factores ambientales. Pasar por situaciones complicadas como problemas económicos, familiares, alcoholismo o de salud predisponen a la persona a sufrir de depresión.
  3. Los factores biológicos pueden influir en dos aspectos:
    • Alteraciones cerebrales. Una alteración en el funcionamiento del área frontal y límbica del cerebro influyen en la aparición de un trastorno depresivo.
    • Alteraciones en neurotransmisores. La comunicación correcta entre las neuronas del cerebro se ve alterada por problemas en las conexiones de los neurotransmisores (serotonina, la noradrenalina y la dopamina). Por esto, en alguna ocasión habrás oído hablar de personas con depresión que se medican con antidepresivos para normalizar este problema.
    • Alteraciones genéticas. Haber tenido o tener algún familiar con depresión determina, en gran medida, que la predisposición a padecer una depresión será mayor. Actualmente, no se conocen los genes que provocarían la aparición de esta enfermedad.

No eres la única persona que sufre depresión…

Estos son algunos de nuestros ejemplos de casos parecidos al tuyo

Síntomas de depresión

El síntoma que caracteriza la depresión es la tristeza. La tristeza en la persona que padece depresión es muy diferente a la tristeza que pueden sentir personas con un sentimiento no patológico:

  • Sentimientos intensos y muy superiores a los esperados en situaciones ambientales determinadas en la que se encuentra la persona.
  • La persona cuenta como las situaciones ahora vividas son más tristes, y como existe mayor sensación de pérdida de control, sienten una enorme dificultad para motivarse por cualquier tema que no sea el foco de su tristeza.
  • Lentitud de movimientos, gesticulación facial y corporal escasas, sensación de fatiga, irritabilidad, llanto fácil, temor a la toma de decisiones, pérdida de apetito.
  • Insomnio: muy característico de las formas más graves, es lo que llamamos “despertar precoz” (se duerme bien las primeras horas de la noche y después, ya de madrugada, el paciente se despierta y ya no puede volver a conciliar el sueño).
  • Problemas para pensar. No es una característica única de las depresiones, es compartida con otras enfermedades. En personas de avanzada edad, se puede observar esta dificultad y confundirla con diagnósticos de demencia.
  • Uno de los síntomas que acompañan a la depresión y que se caracteriza por ser uno de los más graves es la dificultad para disfrutar (anhedonía) de la situaciones o cosas que antes nos agradaban y producían placer. A la persona le resulta imposible disfrutar o sentir motivación por algo agradable.
  • Síntomas físicos: dolor de cabeza, molestias digestivas (nauseas), dolor generalizado, etc.
  • Pensamientos pesimistas, acompañados de sentimientos de culpa por cosas ya pasadas. En los casos más graves las ideas pesimistas pueden llegar a no tener ninguna lógica.
  • Pensamientos vinculados a la muerte, con ideas como: “sería mejor estar muerto”, o ideas en relación al suicidio y cómo planificarlo para llevarlo a cabo.

Tipos de depresión

 La depresión se puede clasificar en los siguientes tipos:

DEPRESIÓN MAYOR:

La depresión mayor es un trastorno del estado de ánimo que se caracteriza por la aparición de uno o varios episodios depresivos de un mínimo de duración de dos semanas, y presenta un serie de síntomas como son la tristeza patológica, apatía, anhedonia, desesperanza, decaimiento, irritabilidad y muchos otros de carácter afectivo. A su vez, las personas con depresión mayor también suelen presentar síntomas de tipo cognitivo y somático durante el transcurso de la enfermedad.

Por lo que, las personas que padecen depresión mayor no solo se sienten tristes, sino que tienden a presentar una falta de motivación e iniciativa para hacer cosas, así como incapacidad para estar alegres y sentir placer, fenómeno que ya hemos mencionado anteriormente y que se conoce como anhedonia. Al experimentar diferentes signos y síntomas  psicológicos y físicos la persona se siente incapaz de seguir con su vida.

La depresión mayor también afecta la forma de pensar y el razonamiento. Generalmente, la incapacidad total o parcial de interés y motivación por las cosas hace que las personas que padecen de depresión mayor parezcan ausentes y no presentan ganas de hacer ni de pensar sobre nada.

Una persona con un cuadro de depresión mayor puede dividirse en leve, moderado o grave, y suele comenzar con el inicio de la adolescencia o la adultez joven. La persona que padece este tipo de depresión experimenta varias fases de estado de ánimo, convive con fases normales y fases depresivas que pueden durar meses o años.

Destacar que la depresión mayor es de un único tipo, es decir, no presenta fases de manía. Es aconsejable que la persona pida ayuda para afrontar la situación y así evitar problemas más serios.

Los fracasos son grandes oportunidades para crecer.

DISTIMIA:

Los síntomas depresivos de las personas con trastorno distimico son menos intensos, pero suelen ser muy incapacitantes por tener una duración de unos dos años y convertirse en crónicos. Los afectados por distimia suelen continuar con su rutina durante años sin recibir ningún tipo de tratamiento o apoyo. El signo que presentan estas personas es el agotamiento, pero no hay otras actitudes o signos perceptibles para las personas de su entorno. La distimia es un trastorno afectivo, y la tasa de eficacia de los tratamientos es muy alta.

TRASTORNO ADAPTATIVO:

Los síntomas depresivos del trastorno adaptativo son leves, están presentes durante un breve período de tiempo y se deben a algún problema que la persona sufrió con un nivel de estrés elevado. Los síntomas más típicos del Trastorno Adaptativo son estado de ánimo bajo, tristeza, llanto, preocupación, ansiedad, dificultad para respirar, opresión en el pecho, insomnio y problemas de concentración. Otras características comunes son baja autoestima, sentimientos de desesperanza, miedo, sentirse atrapado sin escapatoria, dudas constantes, incapacidad para planear cualquier actividad o llevar a cabo las actividades que antes realizaba con normalidad, y por último sentirse solo.

OTROS TRASTORNOS DEPRESIVOS:

En este apartado incluimos todos aquellos trastornos depresivos que pueden formar parte del conjunto de síntomas de otras enfermedades psiquiátricas relacionadas con la depresión como puede ser el trastorno bipolar, las no psiquiátricas pero que comparten algunos síntomas arriba mencionados como: anemias, esclerosis múltiple, o hipotiroidismo.

Diagnóstico de depresión

Para diagnosticar un estado de depresión, es necesario que sepamos que no existe un único síntoma que pueda garantizar por sí solo el diagnóstico de trastorno depresivo. Tal es el caso, que algunas personas depresivas pueden experimentar muy pocos síntomas, y otras en cambio presentan un amplio número de síntomas. A su vez, la gravedad de los síntomas también influye y varía mucho de unas personas a otras. Hoy en día, no existe ninguna técnica diagnóstica concreta y útil para obtener este diagnóstico. Ni las técnicas de neuroimagen (escáner, resonancia, radiografía), ni el electroencefalograma, ni los análisis de sangre, permiten detectar ninguna anomalía característica de los trastornos depresivos.

Basándonos en lo establecido en el manual de clasificación internacional de enfermedades CIE-10, un episodio de depresión se diagnostica a través de los siguientes parámetros:

  • Estado de ánimo depresivo, de duración no inferior a dos semanas.
  • Situación no atribuible al empleo de sustancias psicoactivas o a la presencia de algún trastorno mental orgánico.
  • Presencia de síndrome somático: también denominado síntomas melancólicos o síntomas endogenomorfos. Se refieren a:
  • Disminución o desaparición del interés y la capacidad de disfrute por las cosas que anteriormente resultaban placenteras.
  • Ausencia de respuestas emocionales ante eventos que, generalmente, suelen desencadenar reacciones.
  • Alteraciones del sueño: es especialmente frecuente la incapacidad de conciliar el sueño, mantenerlo a lo largo de la noche, o despertarse al menos dos horas antes de la hora prevista.
  • Empeoramiento progresivo durante el día del humor depresivo.
  • Aparición de lentitud en las funciones motoras o agitación.
  • Disminución del apetito.
  • Disminución del peso corporal por descontrol alimentario (aumento o descenso marcado del apetito) de al menos un 5% en el último mes evaluado.
  • Disminución marcada o ausencia de apetito sexual.
  • Pérdida de la autoestima y de la confianza en uno mismo. Sentimiento de inferioridad no justificado prolongado en el tiempo.
  • Autoreproches constantes y desproporcionados con sentimiento de culpa excesiva e inadecuada.
  • Pensamientos de muerte o suicidio recurrentes, incluyendo tentativas.
  • Disminución de la capacidad de concentración y pensamiento. Suele acompañarse de falta de decisión.

En este sentido también es muy importante el papel de tu comunidad y la familia para ayudarte a darte cuenta de los síntomas que puedes presentar de depresión.

Las creencias limitantes interfieren en nuestro desarrollo personal y, por tanto, en nuestra felicidad.

Evolución de la depresión

Para recuperarse de una depresión se deben tener en cuenta dos factores importantes:

  • Las depresiones son recurrentes, es decir, se suele producir más de un episodio. Como hemos comentado, actualmente no se dispone de ningún tratamiento que evite las recaídas para siempre.
  • La mayoría de los episodios depresivos remiten con el tratamiento apropiado, o lo que es lo mismo, solo una minoría de las personas con depresión no se curan completamente de su trastorno depresivo.

Consecuencias de la depresión en el cuerpo

Una depresión no es ninguna tontería, es necesario poner atención a los síntomas cuanto antes para evitar cuadros mas complejos o enfermedades asociadas. La calidad de vida de la persona que la padece se ve afectada seriamente. Conozcamos de que otras formas puede afectar al cuerpo:

Sistema nervioso central

Sentir cansancio y agotamiento es uno de los síntomas que comparten la mayoría de las personas que la padecen. Se sienten sin fuerzas casi la mayor parte del tiempo y se quejan a menudo de no poder conciliar el sueño, teniendo problemas para dormir. Otros de los síntomas que comparten son irritabilidad, enojo y falta de interés en actividades que antes disfrutaban, descrito como un sentimiento de vacío o desesperanza.

Junto con la depresión, conviven las sensaciones de ansiedad y estrés general, los síntomas físicos se reflejan con dolores de cabeza, dolores corporales crónicos u otro tipo de dolor que no responde a los medicamentos.

Aceptar que la vida no es perfecta es un buen camino para no caer en la tristeza continua.

Sistema digestivo

En la mayoría de las personas el apetito se altera, para algunos la ansiedad les hace comer compulsivamente, lo que puede derivar en enfermedades relacionadas con el sobrepeso, como la hipertensión y la diabetes tipo 2. Sin embargo, otros pierden el apetito o dejan de alimentarse adecuadamente, los problemas alimenticios pueden derivar en dolores de estómago, cólicos, constipación y malnutrición. Los síntomas al igual que en el caso anterior no mejoran con medicación.

Sistema cardiovascular

La depresión y el estrés van muy unidas en este trastorno. Las hormonas del estrés aumentan el ritmo cardiaco y estrechan los vasos sanguíneos, colocando al cuerpo en un estado constante de alerta. El mantenimiento de dicha situación conlleva problemas del corazón.

Sistema inmunitario

El sistema inmunitarios es el que nos protege contra enfermedades. En personas con depresión este sistema se verá afectado, debido a la relación directa que existe entre la vulnerabilidad a infecciones y la exposición prolongada de niveles altos de estrés.

Así que recuerda, la depresión es un padecimiento serio que va más allá de  sentir ansiedad o tristeza, y que requiere de profesionales y personas que nos puedan facilitar el tratamiento adecuado para nuestro caso en particular.

¿Cómo puedo saber si tengo depresión?

Esperamos que haya resultado interesante toda la información que te hemos mostrado hasta ahora, pero sobre todo deseamos que pueda ayudarte a la hora de conocer tus sensaciones y cómo te encuentras. “Cómo saber si tengo depresión” es una de las preguntas que seguramente te vienen rondando desde el comienzo del texto, y te vamos a ayudar a respondértela tu mismo. A continuación te vamos a facilitar dos preguntas, las cuales queremos que respondas lo más honestamente posible y pensando en los últimos meses. Estas dos preguntas, según un grupo de investigadores de Nueva Zelanda, detectan en la mayoría de los casos de depresión en las consultas de medicina general, lo bueno es que son muy breves y pueden ayudarnos con el diagnóstico de la depresión.

En menos de 1 minuto te vamos a pedir que respondas a las siguientes preguntas con un formato de respuesta de SI y NO. Las opciones de respuesta tienen un valor de 0 y 1, cuyo rango de respuesta es de 0 a 2, donde la mayor puntuación de sospecha de depresión será la puntuación máxima obtenida de 2 puntos.

Durante el mes pasado has sufrido frecuentemente Si (0) No
Encontrarte con ánimo deprimido, decaído o sin esperanza
Con falta de interés o placer en hacer algo

Según los resultados obtenidos por el estudio realizado por los investigadores de Nueva Zelanda; Las dos preguntas mostraron una sensibilidad del 97 por ciento y una especificidad del 67 por ciento, mientras que dos de cada cinco pacientes fueron diagnosticados positivamente de depresión mediante este método. Sólo hubo cinco falsos positivos.

Si tus respuestas en ambas preguntas ha sido afirmativa te aconsejamos que te pongas en contacto con nosotros o con personas de tu entorno para que te puedan apoyar en estos momentos.

¿Qué puedo hacer si sufro un ataque de ansiedad?

Sabemos que no es fácil controlar una crisis de ansiedad pero te vamos a dar unas pautas para que puedas aplicarlas en esas situaciones generadoras de ansiedad. Lo primero que vamos a pedirte es que intentes no pensar que te va a suceder algo malo porque cuanto más te centres en ello, más síntomas vas a tener.

  • Intenta distraer tu atención hacia algo diferente de lo que te está sucediendo. Puede ayudarte pensar en algo que te resulte agradable como un lugar bonito y relajante.
  • Recuerda que los síntomas son una respuesta al estrés. Repítete que las reacciones de tu organismo no son peligrosas y no te va a pasar nada.
  • Controla la respiración. Cuando la respiración la hacemos de manera consciente y se acelera, se produce una “hiperventilación”. Por lo que podemos marearnos al presentarse en el cuerpo un desequilibrio entre la cantidad de oxígeno y la de CO2, aumentando mucho el primero y disminuyendo bruscamente el segundo.
  • Respira de forma consciente, cogiendo y soltando el aire de forma controlada y despacio mejora la situación. Suelta el aire por la boca como si quisieras apagar una vela.

¿Qué puede hacer el Centro de Ayuda por mí?

El Centro de Ayuda Cristiano es un centro cuyo único objetivo es ayudar a todas las personas que lo necesiten. Siempre existe una salida y nosotros te la enseñaremos, solo tienes que tener fe. Nosotros creemos que siempre hay una solución para los problemas y que nunca es demasiado tarde para darle la vuelta a la tortilla y empezar una nueva vida. Te invitamos a visitarnos para atender de manera particular y confidencial tus necesidades, creemos que podemos ayudarte, como lo hemos hecho con tantos casos.

Desde el Centro de Ayuda Cristiano creemos que la depresión se pueden superar con apoyo y ayuda espiritual. Detrás de la depresión, además de las necesidad  física, también hay un factor espiritual, por lo que, a través de nuestras reuniones, podrás encontrar la ayuda, la dirección y sobre todo las herramientas para recuperar el control de tu vida y superar la depresión. Con principios cristianos que respetan la individualidad de la persona y su libertad, en nuestras reuniones aprenderás a fortalecerte espiritualmente y de forma emocional, porque todos creemos que, si la fe puede mover montañas, mucho más podrá restaurar la vida de una persona que aprenda a usarla. No dudes en ponerte en contacto con nosotros ahora mismo o en visitarnos en el Centro de Ayuda Cristiano.