Cosechamos lo que sembramos

Orando por un nuevo año de prosperidad, de salud, y, en general, para que el 2019 sea el mejor año de nuestras vidas. Así comenzó la reunión el Obispo Paulo Roberto el pasado domingo 6 de enero.

También reflexionó sobre todas las expectativas que ponemos cuando comienza un nuevo año. “Tenemos que enfrentarnos a muchos problemas para encontrar la felicidad. El secreto para lograr un año y toda una vida de victorias es tener un encuentro con Dios. Lo más importante no es tener una religión, es conocer a Dios. Mucha gente tiene una religión, pero está lleno de problemas, ¿por qué? Porque tienen formación bíblica pero no conocen a Dios. Cuando no conocemos a Dios tomamos decisiones equivocadas en la vida y esto trae sufrimiento. Al final, cosechamos lo que sembramos”, señaló el Obispo.

Y es que cuando no hemos tenido un encuentro con Él, buscamos realizar nuestros propósitos en cualquier lugar y en cualquier cosa. Cada vez nos metemos en más problemas, e incluso, muchas personas pierden las ganas de vivir.

La Biblia nos cuenta que el Rey de Jordania, Achaz, hizo las cosas mal ante los ojos de Dios. Conocía Su Palabra, pero no conocía a Dios. Era muy religioso y pensaba que eso resolvería sus problemas y lograría un reino de prosperidad. Este Rey, dice la Biblia, que no hizo el camino recto ante los ojos de Dios como el Rey David. David obedeció la palabra de dios y tuvo éxito. Obtuvo un reino próspero, venció sus problemas y a los enemigos de su alrededor.

Esto significa que todos tenemos que enfrentarnos a dificultades. Nada cae del cielo como por obra de magia, pero cuando estamos en la fe, apoyados en la palabra de Dios, no buscamos el camino más fácil. Mucha gente busca la solución en espiritistas o santeros, por ejemplo, y cada vez la situación se vuelve peor. La solución para tu problema -sea económico, familiar, emocional o de salud- está en que tengas una alianza con Dios.

¿Qué quiere decir todo esto? Necesitamos vivir en obediencia a la palabra de Dios. Jesús es el único camino, es la Palabra viva. La Biblia representa a Jesús, es la palabra de Dios. Cuando la persona asume su fe en Jesús, puede pasar por luchas, injusticias y problemas, pero en todas vencerá. Nada ni nadie podrá frenarle, afirmó el Obispo Paulo.

El rey Achaz fue destruido porque buscó en dioses ajenos, cayó en la idolatría y dio la espalda al Dios de Israel. Jordania cayó en las manos de los asirios y les oprimieron. El pueblo estaba sufriendo, había una miseria total. Cuando Ezequías empezó reinar todo cambió. Tuvo una buena orientación, él conoció a Dios, se percató de que esos problemas tenían un motivo que era la falta de fidelidad a Dios. Dice la Biblia que cuando comenzó a reinar, el primer mes de su reinado abrió las puertas de la casa del Señor y las reparó. La primera decisión que tomó no fue hacer pacto con otros reyes, él buscó a Dios.

Cada uno de nosotros fuimos creados por Dios para que estemos dentro del Espíritu Santo. Dios quiere habitar dentro de nosotros. Pero Él no puede hacerlo si la persona está viviendo en el pecado, en el engaño o en la mentira. La casa de Dios tiene que estar limpia y purificada. Por eso, Ezequías antes de restablecer el culto al Señor, abrió las puertas, encendió las luces y llamó a los sacerdotes para que purificaran el centro.

Para que el Espíritu Santo entre en tu vida y la transforme, necesitas reconocer tus pecados y tus errores, en definitiva, limpiarte delante de Dios. La oración no va a resolver tu problema si no reconoces tus fallos.

No importa los pecados que hayas cometido porque si te arrepientes, Él te perdonará. Él ha venido para salvarnos y ese es el mensaje que el Obispo quiso transmitir: “¡Hay salvación!, ¡hay solución! Para Dios no hay casos perdidos. Puede solucionar cualquier problema”.

¿Quieres cambiar de vida? ¿Tener un año de prosperidad? Necesitas hacer un pacto con Dios. “Sé consciente de que no hay nadie en este mundo que te pueda destruir. Ni hombres, ni demonios, ni el diablo, ni todo el infierno. No hay nada ni nadie que te pueda destruir. La única persona que puede hacerlo eres tú mismo si te alejas de Dios, si le das la espalda o si te inclinas a otros dioses. Incluso, si pones tu fe en el Obispo y en el pastor, vas a estar peor porque nosotros solo somos mensajeros. Tu fe tiene que estar solo en Jesús. Estoy siendo sincero contigo. Tienes que conocer la verdad para que seas libre.”, concluyó el Obispo.

By | 2019-01-14T16:30:52+00:00 enero 9th, 2019|Sin categoría|0 Comments

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