A pesar de la leve recuperación económica del país, las cifras no son nada alentadoras. Más de 9 millones de españoles están en riesgo de exclusión social y eso se evidencia en el número de personas que se acercan a nosotros a diario pidiendo ayuda para comer.

Para paliar un poco esta necesidad, la obra social del Centro de Ayuda Cristiano realiza, cada dos sábados, una entrega masiva de alimentos a todas aquellas familias que se encuentran en esta situación.

En el último evento, realizado el pasado sábado 23 de marzo a las 15hs, cerca de 300 personas se reunieron en las instalaciones del Centro de Ayuda en Paseo de Santa María de la Cabeza nº12, próximo a la estación de Atocha-Renfe.

“Lo que más vemos son personas desanimadas, preocupadas y deprimidas por verse en esa situación y no poder dar lo mejor a los suyos”, afirma el pastor Leonardo, responsable de la obra social del centro.

Las personas que acuden al Centro de Ayuda Cristiano cada sábado reciben una bolsa de alimentos básicos como pueden ser arroz, pasta, salsa de tomate, atún, aceite, galletas o azúcar. Un alimento que a ciencia cierta no resuelve el problema por la raíz, pero que sin duda ayuda a mitigar el azote de la pobreza.

Sin embargo, esto no es lo único que la persona se lleva consigo cuando acude al evento. Se busca alimentar también el espíritu del asistente, darle una visión y un mensaje de fe que, colocado en práctica, no solo puede cambiar su situación de escasez, sino transformar toda su vida.

Esto fue lo que el pastor quiso transmitir a las más de 250 familias allí representadas:

“si le preguntamos a un niño ¿qué quieres ser de mayor? Seguramente dirá una profesión de élite como médico, piloto, bombero, futbolista… pero a medida que la vida pasa y surgen los problemas, la visión y los sueños se van reduciendo poco a poco hasta que la persona se llega a conformar con tener para comer y un techo para vivir. Desiste de sus sueños y se limita a sobrevivir. Sin embargo, la palabra de Dios nos dice “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestra mente…” (Romanos 12:2). Esto quiere decir que no tenemos que aceptar esa situación como definitiva sino que debemos pensar en grande y luchar para cambiarla, usar la fe para que la situación cambie y se abran las puertas.”

El mensaje de motivación fue seguido del testimonio de una persona que logró superar una situación económica y personal adversa para demostrar a los presentes que siempre se puede revertir una situación, por muy imposible que parezca, cuando usamos la fe inteligente.

Al término de la reunión se procedió a la entrega de 250 bolsas de alimentos y todos los que así lo solicitaron pudieron recibir una orientación espiritual.