La importancia del Espíritu Santo, ese fue el eje central de la reunión del pasado domingo. Durante toda nuestra vida nos enfrentamos a problemas de diversa índole: familiares, económicos, etcétera. El obispo Paulo señaló que “debemos buscar el Espíritu Santo. ¿Por qué? Porque la fe en Jesús nos hace libres pero el diablo va a intentar esclavizarnos de nuevo, causar dudas, ansiedad, miedo… Solo teniendo el Espíritu Santo en nuestras vidas, lograremos la victoria”.

Muchos de los asistentes llegaron al Centro de Ayuda porque sufrían depresión, ansiedad, no encontraban la felicidad en los bienes materiales, ni en las fiestas, ni en el alcohol, ni en la droga… ¿Por qué se encontraban así? Porque necesitaban tener un encuentro con el Espíritu Santo para que guiara sus pasos y superasen así todas las luchas.

“Aunque Jesús ya ha sacrificado su vida para hacernos libres, satanás siempre va a trabajar para intentar destruirnos y alejarnos de la presencia de Dios. Por eso es importante que estemos fortalecidos en Jesús y fundamentarnos en Su Palabra”, argumentó el obispo.

La Biblia refleja esto de manera práctica cuando el apóstol San Pablo llegó a Filipos con Silas. Allí se encontraron con una mujer que estaba poseída por un espíritu de adivinación. Sus amos estaban muy contentos porque muchas personas acudían a ella para que les adivinara el futuro y eso generaba una gran cantidad de ingresos. La mujer estaba sufriendo, así que Pablo reprendió a aquel espíritu en el nombre de Jesús y la liberó. Cuando sus amos vieron que había terminado su negocio, llevaron a Pablo y a Silas ante los magistrados. Éstos ordenaron que fueran azotados y encarcelados.

Pablo y Silas sufrieron por ayudar a la joven pero en ningún momento cuestionaron su fe o se desilusionaron. Todo lo contrario. Adoraron a Dios y no se desesperaron porque tenían al Espíritu Santo con ellos. Ese era su refugio y su fortaleza.

Mientras Pablo y Silas cantaban a Dios se produjo un gran terremoto y los cimientos de la cárcel se sacudieron. Al instante se abrieron todas las puertas y las cadenas de todos se soltaron. Dios envió su poder para rescatarlos y demostrar su grandeza.

Al despertar, el carcelero, iba a clavarse la espada por miedo a que creyeran que fue él el que les dejó escapar y tomaran represalias contra su familia. Pablo al verlo le dijo que no lo hiciera. Temblando se postró ante los pies de Pablo y de Silas y les dijo: “¿Qué debo hacer para ser salvo?” Pablo y Silas le dijeron: “cree en el Señor Jesucristo y serás salvo tu y tu casa”.

Dios permitió que todo sucediera para salvar a aquel carcelero y a su familia porque viendo la manifestación del poder de Dios, él creyó y quiso ser salvo. “Este es el camino hacia la salvación. Creer en Jesús no es creer teóricamente. La palabra creer tiene un sentido muy fuerte porque significa entregar totalmente nuestra vida a Jesús, obedecer la fe y practicar Su Palabra”, aseguró el obispo Paulo.

¿Cuál es el problema al que te estás enfrentando? ¿Qué situación te quita el sueño? Tranquilo, ¡vas a conseguir lo que te propongas! Esta batalla ya la ganó Jesús en la cruz. Ahora necesitas asumir un compromiso de fidelidad con Dios.

Jesús dijo: “Al que cree, todo le es posible”. Pablo dijo: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. Tu también tienes esta oportunidad. Todos los problemas que vengan los vencerás a través de la fe en Jesús y no habrá nada que no puedas lograr, ni sueño que no puedas realizar.