“Llevo más de 10 años enganchado a las drogas y moriré así”, “mis gastos superan mis ingresos y no tengo dinero”, “mi marido me es infiel y no va a cambiar” ¿Te suenan estas situaciones? Las personas nos resignamos a vivir con problemas que, poco a poco, nos sumen en una profunda depresión y en un absoluto infierno. Afortunadamente en el Centro de Ayuda sabemos que esto no es así, ¡que hay una solución! Y esto es lo que transmitimos cuando salimos a evangelizar.

El pasado sábado 1 de junio se celebró el Encuentro Mensual de los Grupos de Evangelización en el Centro de Ayuda Cristiano de Atocha. Más de 200 voluntarios de todo Madrid mantuvieron una reunión, en la que pusieron en común sus testimonios reales de superación, gracias a la fe.

Posteriormente salieron a evangelizar por las calles del barrio de Vallecas. Pero, ¿por qué salimos a evangelizar? Lo hacemos porque, por desgracia, existen muchas personas que llevan tanto tiempo sufriendo, que han perdido la fe en Dios y en la bondad del ser humano.

Quizá te preguntes, ¿en qué consiste la evangelización? Se trata de hablar con los transeúntes y explicarles el trabajo que se realiza en el Centro de Ayuda. En concreto, los evangelistas, les cuentan su propia historia para que entiendan que, si ellos han sido capaces de ser felices y salir de situaciones muy complicadas, todo el mundo puede lograrlo.

Puede que tú estés bien, pero puede que tu hermano, tu prima o tu mejor amigo esté tocando fondo y no sepas cómo ayudarle. A través de la evangelización damos un mensaje de fe y de esperanza a todas estas personas y oramos por ellos en la calle.

El crecimiento espiritual y la puesta en práctica de la fe inteligente son fundamentales. Muchas personas no saben cómo usar estas herramientas y creen que su caso no tiene solución. Afortunadamente, ¡no es así!,

“Nuestra labor no cesa nunca. Muchas personas necesitan conocer y practicar la Palabra. Por eso la evangelización es una tarea tan importante. Cuando, pasado un tiempo, recibimos la noticia de que una u otra persona que fue evangelizada consiguió el cambio de vida que tanto ansiaba, resulta reconfortante para nosotros y nos anima a seguir trabajando duro”, afirma el responsable de evangelización, Alberto Díaz.

En la vida nos enfrentamos a miles de problemas, ¡nadie tiene una vida perfecta! Están los que sufren por su mala situación económica y los que lo hacen por sus fracasos sentimentales, laborales o familiares. La forma de enfrentarnos a estas etapas nos convertirá en vencedores o en vencidos.

“Fundamentalmente el mensaje que transmitimos es que aquellos que tuvieron un encuentro con Dios y lograron cambiar de vida tampoco se olviden de los más desfavorecidos. Por eso es bueno que siempre que puedan salgan a la calle y evangelicen contando su testimonio de superación. En definitiva, que si Dios ha cambiado su vida puede cambiar la de los demás”, aseguró Díaz.

Entre algunos de los casos más significativos que se encontraron los evangelistas, destaca el de Susana y el de Hernán.

Ella llegó hace 3 años desde Perú y no lo ha tenido nada fácil. Está agobiada porque, sin trabajo, apenas puede mantener a sus tres hijos pequeños. Está sufriendo mucho. A través de la labor de evangelización nuestros voluntarios la dieron una palabra de ánimo y la invitaron a participar en el Centro de Ayuda Cristiano. Además, se la explicó que Dios nos da la condición para superar las adversidades y que podemos ayudarla tanto de forma espiritual como social, dándole un apoyo con alimentos para su familia. Susana recibió la revista con toda la información, la dirección del Centro y los horarios. Finalmente sonrió aliviada porque comprendió que hay una esperanza.

Hernán fue otra de las personas que fueron en busca de ayuda. Es un joven que se acercó por curiosidad al ver evangelistas en cada esquina con el polo del Centro de Ayuda Cristiano. Él ya iba con una revista en la mano y preguntó a uno de los voluntarios por el tema de la portada: “adicción a la pornografía”. Él estaba sufriendo mucho con este tema, se sentía mal por consumirla, se había vuelto una persona insegura y su vida sentimental estaba destruida. Recibió consejos en ese mismo momento y la invitación para poder atenderle personalmente en el Centro de Ayuda Cristiano. Además, se le invitó a participar en la cadena de oración de los viernes y los
domingos.

Estas personas entendieron que con Dios hay salvación. El sufrimiento no puede dominar tu vida. Si nos entregamos por completo a Él y actuamos con fe y optimismo obtendremos los resultados que deseamos.