El 6 de julio se celebró, en el Centro de Ayuda Cristiano, el Encuentro Mensual de Evangelización

Adictos a las drogas, personas con depresión, deseos de suicidio, soledad…. Hay multitud de problemas que provocan que las personas, en un determinado momento, no encuentren una salida. En el Centro de Ayuda Cristiano les transmitimos un mensaje claro: “Hay solución”.

Por eso, una de nuestras labores es la de evangelización. ¿De qué se trata? Consiste en hablar con los viandantes y explicarles el trabajo que realizamos. Pero no es solo teoría. Los evangelistas les narran, en primera persona, su historia de superación para que comprendan que, por muy difícil que sea, todo el mundo puede conseguirlo.

No podemos, ni debemos, resignarnos a tener una vida llena de desgracias. “Dios te está llamando para rescatar al que sufre. No nos ha llamado para condenar a nadie. Jesús vino al mundo para salvarnos. Dios no ama al pecado, pero ama al pecador”, les dijo a los voluntarios en la reunión previa a la evangelización, uno de los pastores del Centro de Ayuda Cristiano, Alberto Díaz.

El pasado sábado, 6 de julio, se celebró el Encuentro Mensual de los Grupos de Evangelización en la sede ubicada en Atocha. Decenas de evangelistas se reunieron para poner en común sus testimonios de superación y organizar el recorrido que seguirían por las calles del barrio del Puente de Vallecas.

En esta ocasión María José, Jesús y Carlos quisieron dar su testimonio. Los 3 tuvieron problemas hace años y se refugiaron en las drogas. Actualmente son evangelistas. María José consumía heroína, cocaína, anfetaminas y pastillas. Llegó a robar a sus padres porque no tenía dinero para mantener el vicio. También se dedicó a la indigencia para lograr el mismo objetivo. Una persona que estaba evangelizando en la calle se acercó a ella y le ayudó. Hoy lleva más de 20 años sin consumir y tiene una vida plena.

Jesús, por su parte, era adicto a la cocaína, al hachís, al éxtasis y a la heroína. Se dedicaba las 24 horas del día a delinquir y gastaba, nada menos, que 1000 euros diarios para consumir. Si no hacía esto su síndrome de abstinencia era brutal. Robaba coches, casas… hacía lo que fuera necesario para conseguir dinero. Conoció el Centro de Ayuda gracias a los testimonios que vio en un programa de televisión. Lleva dos años sin consumir y es muy feliz.

Cocaína, marihuana, éxtasis… estas son algunas de las sustancias que consumía Carlos para evadirse de todos sus problemas. Con 7 años un familiar le agredió sexualmente y, poco después, huyó de casa. Su vida se convirtió en un infierno. Tocó fondo cuando su vida empezó a carecer de sentido e intentó suicidarse en 5 ocasiones. En su caso conoció el Centro de Ayuda cuando una mujer, que estaba evangelizando, le explicó que su vida podía cambiar. Carlos consiguió transformar su vida y se siente realizado.

“Nuestro objetivo es ayudar a todas aquellas personas que están sufriendo y han perdido la fe en Dios y en el ser humano. A través de la evangelización damos un mensaje de fe y de esperanza a todas estas personas y oramos por ellos en la calle”, afirma Alberto Díaz.

Hace unos días, Telemadrid se hacía eco del trabajo que realiza el Centro de Ayuda Cristiano con los jóvenes que fueron captados por bandas latinas y que vivían en una espiral de drogas, delincuencia, violencia y caos.

Muchas veces decimos que las personas sufren porque quieren. Les culpamos de sus malas decisiones cuando el problema es que no han escuchado la voz de Dios. Esto fue también lo que le ocurrió a Lot. Fue Abraham el que rescató a su sobrino, a sus mujeres y todo lo que tenía.

¿Qué armas debemos usar para evangelizar? La respuesta es sencilla: las espirituales. La fe, la compasión, el perdón, las palabras de ánimo, etcétera. No consiste en discutir con nadie sino en llevar vida”, argumentó Díaz.

Cómo nos enfrentamos a los problemas es fundamental en la resolución de los mismos. El conocimiento de la Palabra de Dios y su puesta en práctica a través de una fe inteligente, juegan un papel fundamental en la vida de cualquier persona.