“Yo iré delante de ti, y enderezaré los lugares torcidos; quebrantaré puertas de bronce, y cerrojos de hierro haré pedazos; y te daré los tesoros escondidos, y los secretos muy guardados, para que sepas que Yo soy el SEÑOR, el Dios de Israel, que te pongo nombre.”
(Isaías 45:2-3)

Esta Promesa pasa más que esperanza.
Transmite fuerza, ánimo, coraje, fe.
Sobre todo, VIDA.
Sí, el Propio Espíritu de la Vida.
Para quien cree.
Prescinde de interpretación.
Pero depende de convicción.
Beba y disfrute el Espíritu de Su Autor.

Dios promete ir delante de ti, enderezar lo que estuviera torcido, liberar tu camino y prosperarlo. Delante de eso, ¿a qué temer?