Más de 1.200 jóvenes pertenecen a bandas latinas en Madrid. Un mundo terrorífico de violencia, sumisión, drogas y perdición. El obispo Paulo Roberto, en la reunión del pasado domingo, hizo referencia a la entrevista que TVE realizó al pastor Alberto Díaz, para conocer la maravillosa labor que hace el Centro de Ayuda Cristiano, rescatándoles de estas bandas.

¿Por qué se produce tanta violencia si Dios no creó al hombre como un ser malo? En efecto, Dios creó al hombre bueno. El problema se produce cuando la persona no conoce la Palabra de Dios y el mal entra para hacer daño.

Cada día libramos una batalla espiritual. Dios está con nosotros para protegernos, guardarnos y bendecirnos, pero si quieres vencer los traumas, las adicciones, los complejos o el odio que tienes dentro, tienes que tomar la decisión correcta. Él nos ha dado a todos libre albedrío y somos nosotros los que decidimos qué camino seguir.

Si la persona es débil, espiritualmente hablando, va a dejarse influir por los problemas y el mal va a prevalecer en su vida. Por el contrario, si el individuo decide volverse a Dios, a pesar de que haya cometido muchos errores anteriormente, será salvo.

Estos jóvenes que, gracias a la labor del Centro de Ayuda Cristiano, consiguieron salir de las bandas latinas, son un buen ejemplo. Ellos decidieron entregarse a Dios y a pesar de todos los errores cometidos, Él les liberó. Su vida cambió por completo. Hoy son felices.

“Todos tenemos problemas, pero Jesús nos enseñó cómo vencerlos: Practicando su palabra”, afirmó el obispo Paulo. Posteriormente relató el siguiente episodio bíblico: Jesús dijo: “Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; y descendió lluvia, y vinieron río, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina” (Mateo 7:24-27).

¿Qué significa esto? Jesús demostró que tanto la lluvia como la tempestad vienen sobre la casa edificada encima de la roca y sobre la casa edificada en la arena. Es decir, los problemas surgen para todos. ¿Dónde está la diferencia? ¿cuál es la ventaja de que la persona ande en los caminos de Dios? “Aquel que obedece no cae, permanece firme. Aquel que es solo oyente pero no practica, no va a resolver sus problemas”, aseguró el obispo.

Por ejemplo, si vas al médico, te encuentra el problema a tus dolencias y te dice que tienes que tomar esta medicación cada 8 horas y durante un número concreto de meses y tu le dices que perfecto, pero cuando vas a casa no tomas nada, no vas a ponerte bien. El hecho de haber acudido a la consulta no va a resolver el problema. Lo mismo pasa en la iglesia. Mucha gente viene y su vida se transforma, pero otras no cambian, ¿por qué? Los que cambian son aquellos que obedecen y practican la Palabra de Dios. Los que no cambian, oyen la Palabra, pero les entra por un oído y les sale por otro. Dios no hace magia. Él obra cuando nosotros hacemos nuestra parte y somos fieles a Su Palabra.