Las bandas latinas no son cosa del pasado. Violencia, odio, drogas, peleas encarnizadas entre miembros de bandas rivales para reafirmar su hegemonía…

Muchos medio de comunicación como El Mundo, ABC, La Vanguardia, El Confidencial, TVE, Antena 3, Telemadrid, COPE, se han hecho eco del fuerte trabajo que realiza el Centro de Ayuda Cristiano, con los jóvenes que quieren salir de las bandas latinas y reinsertarse en la sociedad.

Hace unos días el Centro de Ayuda Cristiano volvió a ser noticia, esta vez en el periódico El Llobregat, por la labor que realizan en Cataluña.

Los datos en esta comunidad autónoma son preocupantes: nada menos que 1.800 jóvenes siguen vinculados a bandas latinas. En concreto, son cinco las bandas que se disputan el territorio catalán: Trinitarios, Dominican Don´t Play, Ñetas, Latin Kings y los Maras.

¿Por qué entran en estas pandillas? Muchos de estos jóvenes se sienten solos porque sus padres trabajan muchas horas o proceden de familias desestructuradas. Esta bandas les ofrecen protección y seguridad. El testimonio de Carlos y María (nombres ficticios) así lo corroboran. Él entró en los Latin Kings con 16 años y ella empezó a juntarse con esta banda a los 12 años. Ambos lo estaban pasando mal y los pandilleros consiguieron captarlos.

A ese sentimiento inicial de acogida y pertenencia le siguió el de amenaza continua. Siempre tenían que estar atentos por si les perseguía algún miembro de otra banda. Pasaron a vivir en una situación constante de alerta y de consumo de drogas para evadirse de aquella realidad.

Muchos de estos jóvenes se dan cuenta, un tiempo más tarde, de que no quieren seguir viviendo así, pero salir de una banda latina es complicado. Afortunadamente el Centro de Ayuda Cristiano se dedica a apoyar a estos jóvenes y a ofrecerles un futuro mejor. “Estos adolescentes están sometidos a una enorme presión psicológica dentro de las pandillas. Sufren amenazas si se plantean abandonarla y el miedo les invade. En el Centro de Ayuda Cristiano sabemos que estos chicos tienen un futuro por delante. No les juzgamos, simplemente intentamos entender por qué han llegado a esa situación y les ayudamos a salir de esa espiral de destrucción”, detalla Alberto Díaz, pastor  del Centro de  Ayuda Cristiano.

Actualmente Carlos y María ayudan a otros adolescentes a salir de las pandillas. Organizan actividades, para divertirse de una manera sana, a través del grupo de jóvenes del Centro de Ayuda Cristiano: Fuerza Joven.