“Y conoceremos, y proseguiremos en conocer al SEÑOR; como el alba está dispuesta Su salida, y vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia tardía y temprana a la tierra.”

(Oseas 6:3)

Has meditado en la Palabra de Dios diariamente. Has conversado con Él en tus oraciones. Has sido sincero, has buscado mantener tu conciencia limpia y aprendiste a
usar tu fe. Así, vas conociendo a Dios, paulatinamente. Día a día tu intimidad con Él aumenta y construís una relación para la eternidad. Confianza, fidelidad, fe. Nunca te
imaginaste que sería posible estar tan cerca de Dios.

Mantén esta llama encendida. “Proseguir en conocer al Señor” es mantener vivo el interés en esa relación. Entender Su voluntad y ejecutarla, llevar a otras personas a
conocerlo y a tener Vida. La promesa también es un aviso: la venida del Señor Jesús es tan segura como el hecho de que el sol nacerá al otro día. Lo creas o no, esto sucederá.

Nada es tan prioritario. Conocer y proseguir en conocer al Señor te dará la posibilidad de recibirlo dentro de ti en la persona del Espíritu Santo. Así, como la lluvia tardía
viene fuera de su estación, Su venida tomará también a muchos por sorpresa. Sin embargo, quienes han proseguido en conocerlo estarán también preparados para
subir con Él. Es tu oportunidad.

Aprovecha la oportunidad de conocer al Señor y de prepararte, pues Su venida es segura.