Con la llegada del nuevo año es normal hacer una introspectiva y valorar lo bueno y lo malo del año que estamos a punto de despedir. Algunos solo desean que el nuevo año sea un poco mejor, y se conforman con brindar por “salud, dinero y amor”. Muchos otros aprovechan el año nuevo como si de una nueva hoja en blanco se tratara, y renuevan su motivación para realizar grandes cambios de hábitos. Sin embargo, el porcentaje de los que consiguen cumplir sus metas es casi irrisorio.

¿Por qué la mayoría de las personas fracasan en la consecución de sus metas? En muchos casos se observa que las personas hacen una lista de deseos interminable y no diseñan un plan de acción. Algunos coachs nos dan consejos para que este 2020 sea un año de auténtica superación:

  1. ESPECIFICA

Las metas que te propongas deben ser específicas. Cuanto más específicas sean tus metas, más posibilidades tendrás de ser constante y conseguir los resultados que deseas. Por ejemplo “adelgazar 15kg hasta el próximo diciembre” es mejor que, simplemente, “adelgazar”.

  1. CÉNTRATE EN UNA (MÁXIMO TRES)

No te propongas más de tres metas, pues más que esto podría ser irrealista (sé sincero contigo mismo). Más vale invertir toda tu fuerza en una sola meta, que intentar abarcar muchos cambios y no poder realizar ninguno.

  1. HAZ UN PLAN DE ACCIÓN

Escribe tus metas en un papel y, a continuación, haz un plan de acción. Tus propósitos de año nuevo son en realidad hábitos que quieres cambiar o hábitos saludables que quieres incorporar, por eso, junto con tus metas, necesitas escribir detalladamente los pasos que tienes que seguir para conseguir tus objetivo. Por ejemplo:

Meta: ahorrar 5000 euros

Plazo: Hasta el 30 de diciembre

Plan de acción: Ahorrar 420 euros al mes; no comer fuera los fines de semana; ver películas en casa en lugar del ir al cine; desayunar en casa…

Así que, ya sabes, plantéate pocas metas, pero específicas, y desarrolla un plan de acción detallado para lograrlo. Pero ante todo, recuerda: la disciplina será indispensable en los días en los que la motivación no esté en su punto más alto.