Si confiamos en Dios, Le buscamos, nos apoyamos en Su Palabra y La practicamos, seremos capaces de vencer cualquier tipo de dificultad. Da igual lo grande que sea el problema, saldremos victoriosos.

Para corroborar esta afirmación, el obispo Paulo Roberto hizo referencia a la historia del rey Asa, recogida en la Biblia: “E hizo Asa lo bueno y lo recto ante los ojos del Señor su Dios” (2 Crónicas 14:2). Asa fue un rey bueno y fiel a Dios. Cuando comenzó a reinar vio que el pueblo de Judá estaba dividido viviendo en la idolatría y en el pecado. Él acabó con la idolatría. ¿Cómo? Convocó al pueblo para que buscase al Señor, se volviese a Dios y pusiese por obra la Ley y los mandamientos.

Posteriormente comenzó a edificar ciudades fortificadas. Todo lo que Asa emprendió Dios lo hizo prosperar en sus manos. Durante 10 años el Reino vivió en paz. No obstante, aunque Asa fue fiel y tuvo éxito no estaba exento de sufrir problemas. ¿Por qué? porque siempre, en algún momento, el mal va a intentar levantarse en contra de aquellos que son de Dios.

“Tienes que permanecer atento. A veces la persona es fiel a Dios, se entrega, comienza a progresar, se siente en paz, vence los problemas, pero en algún momento el mal intentará una vez más desviar a la persona de la fe y traer problemas. Todo va a depender de la manera en la que enfrentes las luchas. La victoria o la derrota va a depender de nuestras actitudes de fe”, aseveró el obispo Paulo.

En definitiva, necesitamos actuar apoyados en Dios y en Sus Promesas. Si estamos en la fe ningún mal podrá destruirnos. La Biblia señala que Asa tuvo que enfrentarse con un ejército de 580 mil hombres contra uno de un millón, el de Zera. “El problema era grande, pero Asa luchó, no se intimidó, no huyó del problema. Fue a enfrentarse a sus enemigos, pero además buscó a Dios. Eso es importante”, relató el obispo.

A veces cuando la persona busca a Dios y todo le va bien se llena de fe, pero cuando pasa por una dificultad mucha gente se desanima. Solo sabe lamentarse, murmurar y quejarse. En esa situación también ocurre que la persona se revela en contra de Dios. Eso es justo lo que el diablo quiere. No podemos perder la fe porque la fe es lo más precioso que tenemos. El miedo nos hace fracasar. El diablo trabaja con la duda y usa a personas cercanas, incluso familiares para que nos desviemos de esa fe.

¿Quién venció en la batalla entre Asa y Zera? “El Señor deshizo a los etíopes delante de Asa. Y es que cuando manifestó su fe, Dios manifestó su poder y derrotó a los etíopes. Además de haber derrotado a los enemigos, Asa recogió un gran botín y tuvo más riquezas aún”, relató el obispo. ¿Por qué se enriqueció? porque antes la gente salía a la guerra llevando todas sus riquezas encima. En resumen, Dios dio la victoria a Asa porque confió en Él.

Mucha gente te dará consejos, te llenará de pensamientos negativos pero lo que debes hacer es alimentarte de la Palabra de Dios. Si lo haces serás un gigante.