Ya afectan al 11% de la población y en el 2025 afectarán al 50%, según datos de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología

La alergia es una reacción exagerado del sistema inmunológico frente a una proteína que considera tóxica, poniendo en marcha una serie de reacciones como eccemas, picores, tos, problemas digestivos, y en los casos más graves, anafilaxia, que puede llevar al paciente a la muerte si no se actúa con rapidez. No debemos confundir un alergia con una intolerancia, pues esta última se debe a una alteración en el metabolismo de los alimentos (por la alteración en el funcionamiento o por déficit de una enzima digestiva, como en el caso de la intolerancia a la lactosa o a la fructosa) y que suele producir síntomas de mala digestión como dolor abdominal, diarrea o gases.

Ya son casi dos millones de personas las que padecen una alergia alimentaria y la tendencia es ir en aumento. Según un estudio de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC) en 2025 afectará al 50% de la población.

Pero, ¿por qué se dan cada vez más casos? Es cierto que existe un mayor conocimiento sobre las alergias y se diagnostican mejor que hace décadas, pero aún así, los casos de alergia han aumentado exponencialmente. Los expertos señalan el cambio climático, la contaminación, la higiene y sobre todo, los cambios en el estilo de vida, como principales responsables de este incremento. Teresa Dordal, de la Sociedad Catalana de Alergia explica que se debe, principalmente, a que “estamos perdiendo esas bacterias amigas que nos ayudaban a tolerar ciertos alimentos y pólenes”.

Por comunidades, Madrid es la que ha registrado un mayor aumento de alérgicos, mientras que Baleares registra el menos número de casos.

En los más pequeños, las alergias a las proteínas de la leche y el hubo son los más frecuentes, mientras que en los adultos predominan las reacciones a distintas proteínas presentes en frutos secos, cereales, frutas, verduras y hortalizas.

Los alimentos que causan más alergias entre la población son: frutas 44,7%; frutos secos 28,4%; marisco 14,8%; leche de vaca 11,2% y pescado 10%.