El Centro de Ayuda Cristiano sigue con sus puertas abiertas y respetando las medidas de seguridad e higiene durante sus reuniones, pero también pone a disposición de todos los que no pueden salir de casa por encontrarse en cuarentena, la transmisión en directo del Santo Culto por Facebook y VidaFm.

No podemos olvidarnos de que libramos una batalla espiritual. Satanás vino para robar, matar y destruir, de ahí que enfrentemos grandes problemas y desafíos. Por ello, es importante que nos alimentemos con la palabra de Dios, pues nos fortalece para vencer los desafíos de la vida.

Tenemos que tener cuidado con las palabras que escuchamos porque, así como Dios trabaja con la palabra de fe, de certeza y de vida, el diablo también trabaja con la palabra, pero en un sentido totalmente opuesto, es decir, con la palabra de duda, de miedo y de muerte.

Muchas personas están continuamente alimentándose de noticias negativas, enterándose de las últimas noticias en cuanto a número de muertos y afectados por coronavirus, por lo que empiezan a sentir preocupación, inseguridad y miedo. Debes seguir las recomendaciones del Ministerio de Sanidad y mantenerte en cuarentena si has tenido algún síntoma, pero también necesitas alimentarte de buenas noticias. El evangelio, en su acepción original, significa Buenas Noticias.

El obispo Paulo trajo a colación el ejemplo del rey Josafat. Él era un hombre fiel y temeroso de Dios, pero su fidelidad no impidió que pasara por momentos difíciles:

“Y acudieron algunos y dieron aviso a Josafat, diciendo: Contra ti viene una gran multitud del otro lado del mar, y de Siria; y he aquí están en Hazezon-tamar, que es En-gadi. Entonces él tuvo temor” (2 Crónicas 2-3).

Josafat tuvo miedo porque escuchó malas noticias, y sabía que el ejército al que se enfrentaba era más poderoso que el suyo. El rey era consciente de sus debilidades, no obstante, tenía una gran ventaja: creía en Dios y decidió actuar su fe para resolver aquella situación. No se quedó postrado ni se dejó paralizar por el miedo:

“Y Josafat humilló su rostro para consultar al Señor, e hizo pregonar ayuno a todo Judá.” (2 Crónicas 3).

“Josafat convocó a todo el pueblo para buscar a Dios y eso es lo que quiero hacer en este momento. ¡Vamos a orar, a ayunar y a buscar a Dios! Es hora de que todo el país y todo el mundo esté unido en la fe, porque no se trata de religión, sino de fe. Este es el momento clave para volvernos a Dios, como Josafat, y vencer, no solo esta crisis sanitaria, sino todos los problemas  que estamos enfrentando”, afirmó el obispo durante la reunión.

Josafat clamó a Dios, pues sabía que solo podía contar con Él ante tal adversidad:

“¡Oh Dios nuestro! ¿no los juzgarás tú? Porque en nosotros no hay fuerza contra tan grande multitud que viene contra nosotros; no sabemos qué hacer, y a ti volvemos nuestros ojos” (2 Crónicas 20:12).

“Él no sabía qué hacer, y nosotros tampoco. Pero Dios sí sabe, por eso, la clave es poner nuestros ojos en Él, confiar en Él. Es hora de reconocer nuestros errores y volvernos a Dios de todo corazón para buscar Su misericordia”, aseveró el obispo Paulo.

Después de clamar y ayunar, el Espíritu Santo, a través de uno de los levitas, le dijo al pueblo: “ El Señor os dice así: No temáis ni os amedrentéis delante de esta multitud tan grande, porque no es vuestra la guerra, sino de Dios (2 Crónicas 20:15).

Dios envió Su poder para destruir a todos los enemigos y Su pueblo pudo hacerse con un valioso botín. De la misma manera Dios va a destruir todos tus problemas y tampoco dejará que nada te falte. Aprende de Josafat y vuélvete a Dios de todo corazón. Solo así estarás realmente seguro.

“Creed en el Señor vuestro Dios, y estaréis seguros; creed a sus profetas, y seréis prosperados” (2 Crónicas 20:20).