Llevamos varios meses de confinamiento y unos lo llevan mejor que otros. Todos tienen sus circunstancias personales que afectan en mayor o menor medida a su estado de ánimo. Las personas que tienen algún tipo de trastorno mental pueden atravesar la situación actual sin complicaciones si siguen las recomendaciones de su profesional de referencia. En el programa “Entre Nosotros” de VidaFM, la psicóloga Maribel Salvo ha querido dar una serie de consejos a las personas que conviven con un familiar que padece alguna enfermedad mental.

Las personas que tienen algún tipo de trastorno pueden tener las mismas dificultades que cualquier otro individuo, como ansiedad, ataques de pánico o miedos, pero a veces no tienen las mismas estrategias para enfrentarse a ellas, lo que les puede generar más malestar. Sin embargo, se estima que el 90% de las personas de este colectivo  lo están sobrellevando bien.

Las personas que sufren agorafobia llevan muy bien confinamiento porque no les agobia quedarse en casa, pero no les va a beneficiar de cara a su recuperación, pues el tratamiento se queda paralizado por un tiempo.

Todos los pacientes, por norma general, están siguiendo un tratamiento y tienen asignado un profesional al que pueden consultar a menudo. Cada caso es diferente, por eso, es importante que el paciente o el familiar a su cargo esté en contacto con el profesional de referencia, ya que es quien conoce mejor su caso y puede dar consejos adaptados a su situación en concreto.

Además de la medicación prescrita y los consejos particulares que nos de el facultativo, podemos ayudar a nuestro familiar a evitar los pensamientos negativos y catastrofistas con algunas sencillas pautas:

  1. ESTABLECER UN PLAN DIARIO (NO A LARGO PLAZO)

Específico, con pasos sencillos y fijando una rutina por horas. Es importante que no dejen los hábitos saludables que tenían antes del confinamiento, como la higiene, la alimentación y la actividad física.

Pacientes con determinados trastornos como el autismo o TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad) pueden salir, a pesar de las restricciones generales, a dar una vuelta.

  1. ASIGNAR ALGUNA RESPONSABILIDAD

Esto les va a ayudar a sentirse útiles y responsables, y esta debe ser acorde a su capacidad. Una responsabilidad podría ser ir a comprar el pan todos los días, sacar al perro, regar las plantas… etc.

  1. RESERVAR UN ESPACIO DE LA CASA PARA ÉL/ELLA

Hay personas que en sus terapias hacen manualidades porque les ayuda a relajarse. Hasta que reanude las terapias presenciales,  podría ser una buena idea reservar una habitación, un rincón o una mesa donde pueda hacer estas manualidades.

  1. PERMITIRLE QUE EXPRESE SUS SENTIMIENTOS

Preguntarle cómo lleva el confinamiento, qué siente y si necesita algo, es algo que le hará sentirse confortado en los momentos de más estrés.

  1. NO SOBREEXPONERLE A LA INFORMACIÓN

Demasiada exposición a las noticias de actualidad en este momento no es una buena idea, pues puede aumentar la ansiedad y los pensamientos negativos. Podemos ser nosotros los que expliquemos a nuestro familiar lo que está pasando pero siempre pasando tranquilidad y la confianza de que la situación se está solucionando poco a poco.

  1. USAR TÉCNICAS DE RELAJACIÓN

La respiración abdominal reduce la ansiedad. Consiste en tomar todo el aire que podamos en el abdomen y soltarlo poco a poco.

  1. MANTENER EL CONTACTO CON OTRAS PERSONAS

Mantener el contacto con amigos o parientes que no conviven con nosotros pero que tienen un vínculo con nuestro familiar es muy importante. Si se puede hacer una videollamada en lugar de una llamada normal, mejor, pues se sentirá más cerca de la persona. Mantener el contacto con su profesional de referencia también le aportará seguridad.

Como mencionamos antes, en el 90% de los casos no se presentan problemas graves, pero en caso de episodio violento, autoagresión o ideación suicida, es importante llamar a algún servicio de emergencia como el 112.