Al principio había muchas dudas y también, hay que decirlo, diferentes opiniones en cuanto al uso de la mascarilla como elemento de protección ante el coronavirus. Aunque ya se han aclarado algunas cosas, la doctora Teresa Pérez nos hace un breve y claro resumen de las diferentes mascarillas que hay en el mercado, sus diferentes niveles de protección y cómo debemos usarlas de manera que cumplan su función.

En relación a las medidas de contención del coronavirus, desde mi punto de vista, es clave que toda la población use mascarilla, pues las personas que portan el virus de manera asintomática y sin saberlo, son un gran foco de infección para la población sana. Esta medida, junto con la realización de test masivos, ha tenido excelentes resultados en los países que lo han llevado a cabo, como China y Corea del Sur.

Es verdad que las mascarillas no han estado al alcance de todos hasta ahora, pues la lucha por importar material de protección como mascarillas y EPI’s es bien conocida por todos. Afortunadamente, elementos básicos de protección como guantes y mascarillas están ya a la venta con un precio máximo decretado en las farmacias del país.

MASCARILLA QUIRÚRGICA

La mascarilla de tipo quirúrgico se llama así porque es la que suelen usar los cirujanos para no contaminar de posibles partículas, gérmenes o virus al paciente que está siendo operado. Por eso, es importante aclarar que el uso de mascarilla quirúrgica, no nos protege a nosotros, sino  a los demás de ser contagiados por nosotros. Hace que si emitimos carga viral, esta se minimice, es decir, en caso de ser portador de algún virus, nos ayudará a no transmitir un alto número de virus a las personas con las que entremos en contacto. Esta mascarilla nos va a servir a la hora de ir al supermercado, al cajero o a la farmacia.

También recomiendo que aquellos que convivan con personas de alto riesgo en el hogar las tengan puestas para poder estar cerca de ellos. Esta mascarilla la pueden llevar nuestros abuelos o personas de riesgo del hogar pero es principalmente para nosotros que entramos y salimos para ir al supermercado o a la farmacia.

He estado siguiendo la evolución de una residencia de ancianos de Cataluña en concreto y es admirable el trabajo que han hecho los responsables. Desde que se conocieron los primeros datos de la epidemia en China, implantaron enseguida las medidas de seguridad y a día de hoy no han tenido un solo contagio. Los profesionales empezaron a usar guantes y mascarillas antes de que saltasen las alarmas en España, por eso, el uso de mascarillas y guantes es una medida esencial y muy recomendable para cuidar la salud de los mayores.

Me gustaría aclarar que, aunque el coronavirus tiene una alta contagiosidad, tenemos como pararlo, por eso es importante que tomemos estas medidas de seguridad, no solo llevando mascarilla, sino también usando guantes y lavándonos las manos a menudo.

MASCARILLAS DE PROTECCIÓN RESPIRATORIA (FFP)

Además de las mascarillas quirúrgicas, que protege a los demás, también hay otras mascarillas,  las FFP (Filtering Face Piece) que filtran el aire del exterior e impiden, en gran medida, que agentes nocivos como los virus entren en nuestro organismo. Las FFP retienen agentes, partículas, bacterias o virus que provienen del entorno en el que nos encontramos. Algunas incorporan una válvula de exhalación que reduce la humedad del interior para evitar la acumulación de microorganismos y para proporcionar más comodidad a la hora de respirar.

Estas son las que deben llevar algunos colectivos profesionales, sobre todo los sanitarios, que se exponen a grandes cargas virales. Se dividen en tres categorías homologadas por la Unión Europea según su capacidad de filtrado.

FFP1

Tienen un 78% de eficacia de filtración mínima, y un 22% de fuga hacia el exterior. Protege de residuos no tóxicos y no fibrogénicos de polvo o aerosoles, e impide que se inhalen olores molestos.

FFP2

Tienen un 92% de eficacia de filtración mínima, y un 8% de fuga hacia el exterior. Igual que la anterior ofrece protección frente a residuos no tóxicos, sí frente a elementos fibrogénicos. De esta manera, impide que inhalemos fluidos tóxicos de polvo, aerosoles y humos.

FFP3

Tiene un 98% de eficacia de filtración mínima, y un 2% de fuga hacia el exterior. Actúa contra distintos tipos venenosos y tóxicos de polvo, humo y aerosoles. Es eficaz contra bacterias, virus y esporas de hongos. Esta es la que el personal de los hospitales tienen que usar como parte de su EPI (Equipo de Protección Individual) por estar en contacto directo con el enfermo.

La OMS (Organización Mundial de la Salud) tiene una equivalencia a las mascarillas FFP 2 y 3 homologada, la N95, que tiene una eficacia del 95% en el filtrado de partículas microscópicas.

CONSEJOS PARA EL USO DE LA MASCARILLA

Vamos a considerar la mascarilla quirúrgica como la de uso general para población.

  • Antes de ponerla y después de quitarla debemos, SIEMPRE, lavarnos las manos con agua y jabón. Si es jabón natural, tipo “lagarto” mejor. Si no disponemos de agua y jabón en ese momento podemos usar gel hidroalcohólico, pero no recomiendo su uso en todo momento por ser irritante a largo plazo.
  • La mascarilla debe cubrir la boca y la nariz, sino no estaremos protegiendo a los demás frente a lo que podamos emitir al exterior a través de nuestra respiración.
  • No debe estar floja, debe ir pegada a la cara. Hay muchas personas que se quejan de su incomodidad pero debemos pensar que los sanitarios la usan siempre por protegernos a nosotros y no se quejan :), por eso debemos disciplinarnos en este sentido.
  • Debemos evitar tocarnos la cara mientras la llevemos puesta.
  • Para quitarnos la mascarilla no debemos hacerlo tocando la parte de fuera, que es donde se concentran las partículas.
  • Desecharla en un recipiente cerrado. Especial cuidado para aquellos que estén en contacto con personas en grupo de riesgo.
  • No reutilizarlas.