El Centro de Ayuda Cristiano ha vuelto a las pantallas de todo el país para hablar de su proyecto de ayuda a los jóvenes, el Frecuencia Joven España (FJE). El pasado 5 de octubre, el pastor y portavoz del Centro de Ayuda Cristiano, Alberto Díaz, fue uno de los invitados para participar en el debate de la TVE sobre educación llamado ¿Quién educa a quien? Presentado por Mamen Asensio y transmitido en directo todos los lunes a las 23hs.

El debate se produce justo después de la emisión de HIT, una serie ambientada en un conflictivo colegio madrileño. La producción está protagonizada por un profesor poco convencional, Hugo Ibarra Toledo (HIT), y nueve adolescentes con serios problemas de conducta. Pretende ser un retrato fiel de la situación que viven muchos colegios e institutos del país y abrir un espacio a la reflexión en la sociedad. En el último debate se discutieron temas como el narcisismo, el uso de las redes sociales, la violencia, el machismo y el acoso entre jóvenes.

En el plató se contaba, además, con la presencia del cantante Nyno Vargas; la influencer y jurista Inés Hernández; Javier González, ex pandillero; Gema García, de la Fiscalía de Menores y Raquel Barrio, orientadora del mismo centro educativo donde se grabó HIT.

REDES SOCIALES

El punto de partida del debate ha sido el uso inadecuado de las redes sociales y sus consecuencias. En una de sus intervenciones, el pastor se ha mostrado a favor del uso responsable de estas. “Yo las uso para transmitir un mensaje de esperanza […] Los jóvenes están descubriendo una forma distinta de comunicarse a través de las redes sociales, lo que hay que tener cuidado es de no vivir una ficción a través de ellas. Es ahí donde está el peligro, cuando el joven no sabe identificar si algo es ficticio o realidad”. El pastor aseguraba que los padres tienen un papel muy importante y que deben orientar a sus hijos del peligro que entrañan las redes sociales, pues hay muchos desconocidos que, a través de perfiles falsos, pueden comunicarse con ellos y causar problemas graves como acoso, bullying y acceso a contenidos negativos.

VIOLENCIA Y MACHISMO EN LA MÚSICA

También se ha hablado de la música, acerca de si la letra y los clips de algunas canciones influyen o no en las conductas de los jóvenes. El mediático cantante Omar Montes, por videoconferencia en directo, apuntó que “sus seguidores no deben tomarse al pie de la letra lo que dicen sus canciones”. Por su parte, el también cantante Nyno Vargas, ha reconocido que se vende más siendo “malote” que regalando una flor.

En el debate se ha puesto de manifiesto que, a pesar del trabajo existente para promover la igualdad, los casos de violencia machista entre menores va en aumento y la música que escuchan puede ser uno de los factores. Al respecto, el pastor Alberto ha dicho que “los jóvenes están sobreexpuestos a la violencia en juegos, videoclips, películas, redes sociales y videos que se vuelven virales[…] la tienen muy normalizada y está pasando en las relaciones sentimentales, jóvenes abusando de sus novias, jóvenes que están maltratando a sus padres y maestros que están viviendo episodios de terror en las aulas”. Inés Hernández y Gema García han corroborado esta opinión.

LA RAÍZ

El momento culmen del debate ha sido, sin duda, cuando el ministro evangélico ha mencionado “la raíz” del problema. “Yo lo que quisiera hablar es lo siguiente: Hemos estado hablado de la influencia de las redes sociales, la cultura, la música, y todo tiene su influencia. Pero creo que no estamos yendo a la raíz de por qué alguien decide ser ‘el malo’ y pase a tener ese comportamiento”.

El pastor relató el caso de un ex pandillero para ilustrar esto. Este joven, de origen latinoamericano, empezó a ser discriminado por su procedencia. Le daban collejas y tenía problemas en el recreo. Una vez intentó defenderse y fue expulsado del colegio. El joven se sentía excluido, apartado, como si fuera una pieza en un puzle que no encajaba. Fuera del colegio conoció a un grupo de chicos que se presentaron como su familia. Lo único que él quería era protección y esa fue su motivación para entrar en la banda, pero una vez dentro, empezó a tener problemas con otras facciones rivales.

“La sociedad ya es hostil, hay rechazo por racismo, por el acento con el que hablas, por tu procedencia o simplemente porque ‘me caes mal’”, decía el pastor, que intentaba explicar que detrás de toda esa rebeldía, existía mucha frustración. También comentó que a lo largo de su trayectoria en España y Estados Unidos ha podido ver un patrón que se repite. “En la mayoría de los casos nos encontramos con hogares desestructurados,  familias en las que hay padres separados, padres ausentes, madres que se desdoblan trabajando […]  carecen de una referencia y eso acaba pasando factura”.

En el debate se ha planteado qué se debe hacer con estos jóvenes que tienen estos problemas de base y todos estaban de acuerdo en que no se puede tirar la toalla. “Lo que no podemos hacer es etiquetarlos y decir “es una bala perdida”, “no tiene solución”, “es un cáncer y el cáncer hay que extirparlo de raíz”. No, hay que ayudarles, darles una oportunidad, porque la gente cambia”, aseguró el pastor.

UN EJEMPLO DE QUE SÍ ES POSIBLE

Se puede cambiar y el Centro de Ayuda ha llevado a uno de sus jóvenes al plató para demostrarlo con hechos. En concreto una chica, Jessica (nombre ficticio), que decidió refugiarse en una banda a la edad de 13 años, se enamoró de uno de sus líderes y a los 14 años se quedó embarazada. “Como dijo el pastor Alberto, en mi familia había mucha desestructura, entonces, nadie me enseñó… […] Comencé a beber alcohol a los 12 años; y con las drogas, la marihuana y el porro comencé con 14 años […] yo era novia de uno de los chicos que mandaban en aquel capítulo”, relataba la joven delante de las cámaras.

Cuando Mamen le preguntó qué fue lo que le llevó a querer salir de la banda, ella respondió que fueron varios factores, pero sobre todo su embarazo y la muerte de un miembro de su banda en una de las trifulcas. “Cuando me quedé embarazada, él me abandonó. Me encontré sola, sin apoyo, sin ayuda y yo dije, ‘se acabó, no quiero más’ porque yo estaba mal. Imagina, casi una niña, embarazada, fue un shock. Fue eso lo que me llevó a decir ‘no quiero vivir más’, venían pensamientos de suicidio y fue ahí que comencé a usar más drogas, pero ahora estoy muy bien”.

EL “HIT” DE JESSICA

El “HIT” de Jessica no fue un profesor del instituto, sino un pastor del Centro de Ayuda Cristiano. “Allí yo encontré a una persona que hizo de padre, prácticamente, que me sentó y me dijo ‘mira, tienes que ir por este camino porque las decisiones que has tomado no han sido las correctas. Entonces ahí pensé ‘¿será que puedo ser feliz de verdad? ¿Será que puedo tomar actitudes correctas?’ En este lugar me mostraron que sí. En el Frecuencia Joven España yo aprendí a tomar decisiones correctas”, contaba.

Pero Jessica quiso añadir algo que para ella fue la clave para que pudiera cambiar de vida. “A veces el joven es tachado de rebelde, él pega, él hace mal a la sociedad, pero no les importa lo que le pasa por dentro… porque dentro de la banda yo hice muchas cosas: yo pegué, yo robé, algo de lo que no me siento orgullosa, pero fue mi pasado, las circunstancias, las redes sociales, la música, muchos factores que me llevaron a tomar esas decisiones […] pero ahora estoy aquí para mostrar que sí es posible salir de esa vida. Hay una salida, y yo la encontré. Yo puedo decir que tengo paz porque yo necesitaba perdón, porque hice mucho daño a muchas personas… yo creo que ninguna persona se siente bien haciéndola daño a otra, pero yo tenía mucho odio dentro de mí, yo tenía mucha rabia y esa es la forma de yo sacarla hacia fuera… Y fue allá, en el Centro de Ayuda Cristiano que me enseñaron a salir de esta situación”, finalizaba Jessica su intervención, queriendo dar un mensaje de esperanza a la juventud.

FUERZA JOVEN ESPAÑA (FJE)

El pastor Alberto habló del importante trabajo de la Fuerza Joven España, que cuenta con años de experiencia ayudando a menores y jóvenes adultos a superar su sufrimiento y a construir una nueva vida a través de la fe inteligente. Desde el centro se lucha para llegar a la vida de estos jóvenes a tiempo. “Allí invertimos tiempo, les damos la oportunidad de que se expresen para que no tengan que recurrir a la violencia, y les transmitimos valores como el perdón, la fe, el amor y la oportunidad de recomenzar una nueva vida”, dijo el pastor Alberto como colofón antes de finalizar el programa.