La crisis social y económica provocada por el coronavirus ha empujado a muchas familias a la pobreza. Sin embargo, la pandemia solo vino a agravar un problema ya enquistado en nuestro país. Se calcula que antes de la emergencia sanitaria, aproximadamente el 20% de la población estaba en riesgo de exclusión. En la actualidad esta condición ya alcanza al 23,07% de la población española.

En los últimos meses, muchas familias han tenido que hacer verdaderos malabares para ir capeando el temporal de la crisis. Los más vulnerables se han visto obligados a  recurrir a asociaciones y oenegés para proveerse con los alimentos más básicos. Los que se encuentran más desprotegidos a nivel económico y social suelen sufrir ansiedad, depresión y problemas para dormir, pues no solo arrastran deudas y pagos pendientes, sino también un gran cansancio emocional causado por la incertidumbre. 

Un gesto de apoyo y solidaridad

Llegó diciembre y con él la navidad más atípica de todos los tiempos. Hay muchas restricciones y sobre todo mucha tristeza por no poder disfrutar de una cena navideña como siempre, con familiares, amigos y abundancia.

El Centro de Ayuda Cristiano, además de las entregas de alimentos que realiza quincenalmente, ha querido tener un gesto de cariño en esta época para aquellos que se encuentran en una situación precaria.

La cita tuvo lugar el pasado sábado 19 de diciembre a las 11 de la mañana, en las instalaciones de la sede del Centro de Ayuda Cristiano en Madrid. El evento también se realizó en otras localidades como Palma de Mallorca, Manacor, Fuenlabrada, Sevilla, Santander y otros barrios madrileños como Pueblo Nuevo y Estrecho, donde se han hecho sendas entregas para poder alcanzar a más familias. Solo en Atocha, se ayudó a cerca de 400 familias.

Cada uno de los beneficiarios tuvo que confirmar su asistencia telefónicamente o a través de WhatsApp para que el número de reservas no superase las existencias.

Cada una de las bolsas contenía alimentos de primera necesidad pero también algunos productos navideños, como turrones, polvorones, panetone o almendras.

70 voluntarios, debidamente coordinados, se encargaron de que todas las medidas de prevención e higiene se llevasen a cabo.

Antes de proceder a la entrega de la bolsa de navidad, el pastor Fabio, responsable de la obra social del Centro de Ayuda Cristiano, dio un mensaje de fe a todos los presentes, animándoles a que no pusieran su mirada en sus problemas, sino en las promesas de restauración y bienestar que Dios tiene para cada uno de nosotros.

En el Centro de Ayuda Cristiano se ofrece el alimento físico pero también el espiritual. Los presentes agradecieron la pequeña ayuda pero sobre todo el trato amable y el apoyo espiritual que recibieron.

La obra social tiene múltiples proyectos, y ya se está trabajando para los próximos eventos que se celebrarán en enero, entre los que se destacan dos grandes entregas de alimentos.

Desde el Centro de Ayuda Cristiano se lucha para que todas las personas tengan acceso a una vida digna y sin exclusión. Si deseas recibir más información, llama al 600 400 624.