DISCIERNE CUANDO ES EL MOMENTO DE ORAR Y CUÁNDO EL DE ACTUAR

La fe es certeza, y la certeza proviene de conocer cuál es la voluntad de Dios. Si no la conoces, ora hasta que Él muestre. Si ya lo sabes, empieza a actuar. Muchos se enfrían en la fe porque nunca toman una actitud, aun sabiendo lo que tienen que hacer.
Los años pasan, todo permanece igual y se desaniman.
Otros se enfrían porque toman decisiones basadas en lo que están viendo y sintiendo. Cuando todo sale mal, también se desaniman. Aprende a discernir lo que el momento pide, si es orar, actuar, o ambas cosas.