CREA SIN DESCONFIAR

“Pacientemente esperé al SEÑOR, y Se inclinó a mí, y oyó mi clamor.” (Salmos 40:1).

Para Dios no existe el “confiar desconfiando”. Es todo o nada. Tenga la confianza de que Dios lo oyó, porqué usted tiene la promesa de que será oído cuando clame y confíe.