SEA COMO UN NIÑO

“El que no reciba el Reino de Dios como un niño, no entrará en Él.” (Lucas 18:17).

La absoluta mayoría de las personas se rehúsa a creer y a confiar con la simplicidad y pureza de un niño. Un bebé se lanza a los brazos del padre, incluso desde una gran altura, si él se lo pide. Dios pide que nos lancemos en Sus brazos como niños; pero ¿cómo ser un niño teniendo malicia y malos ojos? Rechace esas cosas y no deje que le impidan alcanzar el Reino de Dios.