Una vez al mes, los Ángeles de la Noche se disponen a llevar a cabo su misión altruista de ayudar a aquellos que, por una u otra razón, se encuentran viviendo en la calle. La última misión nocturna se realizó el pasado 6 de julio, a partir de las 21h, en la que se recorrió las calles más céntricas de Madrid y se ayudó a más de 60 personas.

Esta labor, llevada a cabo por voluntarios de la Obra Social del Centro de Ayuda Cristiano, se realiza desde hace más de 20 años en la capital, y hace más de 10 años en ciudades como Valencia, Barcelona o Vigo.

La historia que cada “sin techo” tiene para contar es sobrecogedora. Algunos no se sienten a gusto para compartir lo que los llevó a terminar en esa situación. Otros, tienen el denominador común de haber venido a España buscando una mejor calidad de vida, pero por no salirles bien las cosas, no vieron otra posibilidad que la de hacer de la calle su propia casa. Otros, acaban en esta situación por problemas directamente relacionados con las drogas.

Fernando, nombre ficticio, es un hombre de origen cubano que llegó a España hace pocos años. Tenía ganas de trabajar y luchar por una vida digna, pero nunca encontró empleo, por lo que se vio empujado a vivir en las inmediaciones de la madrileña Plaza Mayor. María y su pareja, de Móstoles, se instalaron cerca del metro Ópera, y esperan diariamente a que alguien les lleve algo de comer. Esto solo por citar algunos ejemplos.

Este proyecto consiste en llevar a estas personas algo de comer, ropa y enseres de primera necesidad, pero no solo eso. Con esta acción se busca levantar los ánimos de los que se encuentran en esta situación, a través de un mensaje de apoyo y de fe, para que no dejen de creer que otra vida es posible. “Nosotros les damos bocadillos, zumos, botellas de aguas, frutas y demás, pero también les ofrecemos una revista del Centro de Ayuda Cristiano y una palabra de aliento para fortalecer su fe. Nuestra intención es lograr que ellos salgan de esa situación, se acerquen al Centro de Ayuda Cristiano y puedan cambiar de vida”, explica Carlos Fragoso, coordinador del proyecto.

Además, muchas personas que han dado testimonio de una gran transformación, se encontraban viviendo en la calle antes de llegar al Centro de Ayuda Cristiano, como es el caso de Ronald Bustamante, que dormía en cajeros y estaba enganchado a la droga, pero después de buscar apoyo en la iglesia, ahora vive en Valencia con su mujer, dejó las drogas y tiene una economía estable.