Insomnio 2018-12-03T12:36:24+00:00

Insomnio

Podríamos decir que el insomnio es uno de los trastornos más frecuentes en la población. Los trastornos del sueño consisten en una disminución de la capacidad para dormir, siendo perceptibles de diferentes formas dando lugar a distintos tipos de insomnio:

  • Insomnio de inicio: dificultad para iniciar el sueño en un intervalo de tiempo menor de 30 minutos.
  • Insomnio de mantenimiento: dificultad para mantener el sueño, produciéndose despertares nocturnos de más de 30 minutos de duración, o despertando definitivamente de manera precoz consiguiendo un tiempo total de sueño limitado.

La falta de sueño

La falta de sueño o dormir mal afecta de modo negativo a la vida de la persona que lo sufre, provocando deterioro social, ocupacional o de otras áreas importantes.

El número de horas necesarias para dormir varía de unas personas a otras. Generalmente, necesitamos una media de 7 horas y media, podemos valorar si nos encontramos dentro de la normalidad a partir de un rango que oscila entre 4 (“noctámbulos”) a 10 horas (“dormidores”).

Aunque la media de horas de sueño se encuentra entre las siete y ocho horas y media, encontramos personas que pueden necesitar solo cuatro horas para encontrarse con energía para afrontar el día o podemos encontrar personas que necesitan dormir diez horas como mínimo.

Ocurre que las personas que desean dormir y les inunda la preocupación cada noche por no poder conciliar el sueño reúnen una serie de características de personalidad, hablaríamos de personas con mayor tendencia a la preocupación, con tendencia pesimista, perfeccionistas y exigentes, con necesidad de mantener todo bajo control, dificultad de exteriorizar sus problemas, etc.

No eres la única persona que sufre insomnio…

Estos son algunos de nuestros ejemplos de casos parecidos al tuyo

Causas del insomnio

Causas Médicas:

Las causas por motivos médicos relacionados con problemas para dormir son aquellas enfermedad metabólicas y hormonales, neurológicas, reumatológicas, digestivas, cardiovasculares y todas aquellas que interrumpan el sueño debido al dolor como la fibromialgia, la cefalea, etc o urológicas (infecciones, próstata, renales) por la necesidad de ir al baño. También se relaciona el embarazo y la menopausia.

Otras enfermedades de índole psiquiátrico como la ansiedad, depresión, esquizofrenia, o enfermedades del sueño (síndrome de piernas inquietas, síndrome de apnea de sueño, parasomnias, etc) nos alteran el sueño y  dormimos menos y peor.

Causas externas:

Nos referimos a aquellos factores ambientales que afectan nuestro sueño como los malos hábitos para dormir, el uso y abuso de sustancias y medicamentos, trabajos por turnos o viajes frecuentes son algunas de las causas externas.

  • Insomnio primario: en estos casos suele resultar complicado conocer la causa del trastorno. Podemos dividirlo en diferentes tipos dependiendo de la manifestación y origen del problema.
  • Insomnio idiopático: tiene su origen en la infancia y suele estar relacionado con un mal aprendizaje para dormir.
  • Percepción de sueño poco reparador: Algunas personas se sienten cansadas durante el día, teniendo la sensación de no descansar por la noche. Se relaciona con una percepción subjetiva sin ser el insomnio un motivo real.
  • Insomnio psicofisiológico: en este caso es cuando se mantiene un nivel elevado de activación psicofisiológica durante el inicio del sueño. La persona que sufre de insomnio manifiesta una preocupación excesiva por el problema de sueño, focaliza toda su atención y realiza grandes esfuerzos para dormir cada noche. Generalmente, cuando no presta atención o realiza este esfuerzo se duerme sin dificultad.

Tipos de insomnio

  • Crónico: Cuando el problema de insomnio dura más de seis meses, puede llegar a durar años.
  • Transitorio: si se produce durante un corto periodo de tiempo con una duración menor de un Suele estar relacionado por un motivo concreto, y para solucionarlo es aconsejable comenzar a tratar esa causa como principal problema de sueño. En ocasiones, tratar la causa inicial del problema no es suficiente, debido a que la persona se encuentra inmersa en un circulo vicioso del que le resulta difícil salir por sí mismo. Es el círculo en el que la ansiedad por intentar dormir reduce la posibilidad de quedarse dormido, aumentando la aprensión y el miedo a la cama. Como hemos comentado, las características de personalidad hacen a las personas más vulnerables a entrar en este círculo.

Termina cada día antes de comenzar el siguiente e interpón un sólido muro de sueño entre los dos.

¿Cuándo se convierte en insomnio crónico?

¿Cómo pasamos de tener problemas para dormir debido a una situación concreta o transitoria a convertirse en un insomnio crónico? Sabemos que el insomnio crónico no se desarrolla de la noche a la mañana. Comienza con un insomnio situacional con motivo de acontecimientos vitales estresantes, pero al no conseguir solucionarlo o mejorar las problemas que alteran nuestro sueño, puede evolucionar de manera gradual. Se iniciaría un círculos vicioso de preocupación por el problema de sueño y su impacto sobre el funcionamiento diario.

Es muy importante la valoración que hacemos de la dificultad inicial para dormir, siendo un factor determinante para que el insomnio sea un problema transitorio o un trastorno crónico. Las personas que al tener problemas para dormir no dan ninguna importancia y continúan con su rutina diaria es poco probable que desarrollen un insomnio persistente o crónico.

Sin embargo, una persona que tras varias noches de sueño alterado empiece a preocuparse excesivamente por no poder dormir y por sus consecuencias negativas en el funcionamiento diurno, tiene probabilidades de entrar en un círculo vicioso de insomnio, e incluir más alteraciones del sueño. Tener un exceso de pensamiento sobre los problemas al dormir convierten el sueño en el centro de sus vidas y de sus preocupaciones.

La disminución del rendimiento o las alteraciones del estado de ánimo durante el día tienden a ser atribuidas exclusivamente a los problemas del sueño. Conforme se acerca la noche, la persona se comienza a poner nerviosa y la desesperación por no poder conciliar el sueño junto con la activación física se va magnificando. Después de una mala noche, la persona con insomnio crónico se preocupa de la noche pasada y de la noche siguiente, por lo tanto, el insomnio se convierte en una premonición que se cumple noche tras noche.

Síntomas del insomnio

El principal síntoma característico del trastorno de insomnio es la dificultad para quedarse o mantenerse dormido. La consecuencia es la falta de sueño y el cansancio. Los síntomas fundamentales son:

  • Una gran dificultad para conciliar el sueño.
  • Despertarse varias veces durante la noche o dormir a ratos.
  • Despertarse demasiado pronto por la mañana sintiéndose cansado y mostrando somnolencia, irritabilidad y dificultad para concentrarse durante el día.

Como hemos podido mencionar en los apartados anteriores, el insomnio puede ser consecuencia de algún otro trastorno como depresión, dolor crónico o estrés. También puede ser el efecto secundario de algún tratamiento que estemos tomando.

Algunos pensamientos son demasiado odiosos para dormir. Se mantienen despiertos toda la noche y se convierten en obsesiones

Consecuencias del insomnio

El insomnio ocasiona una falta considerable de horas de sueño que tienen consecuencias visibles en el día a día de las personas que lo sufren. No dormir, dormir poco o dormir mal puede llegar a convertirse en una auténtica “pesadilla”. No descansar adecuadamente durante la noche tiene consecuencias directas sobre el rendimiento físico, mental y emocional.

Entre los principales efectos de la falta de sueño se encuentran:

  • Agotamiento y malestar general.
  • Angustia, depresión e irritabilidad.
  • Cambios de humor.
  • Disminución de la capacidad de atención.
  • Deterioro de la respuesta motora.
  • Retraso en la capacidad de reacción ante estímulos.
  • Disminución de la capacidad de toma de decisiones.
  • Empeoramiento de la memoria.
  • Posibilidad de desarrollo de cambios sensoriales como la reducción del campo visual o la ralentización del habla.
  • Deterioro de determinadas funciones cerebrales, como la flexibilidad y la originalidad de pensamiento o perspicacia.

Las consecuencias del insomnio repercuten negativamente en el rendimiento de las tareas diarias, así como disminuyen la calidad de vida y la salud de los afectados. Además, la falta de sueño de manera continuada está relacionada con el desarrollo de ciertas enfermedades o patologías. También puede causar situaciones de riesgo como somnolencia al volante o caídas practicando deporte o trabajando en determinadas situaciones laborales.

No puedo dormir

Con todo lo mencionado, para poder romper ese círculo, es importante cambiar los factores que están contribuyendo a perpetuar el insomnio. Es decir, necesitamos  cambiar los hábitos que llevamos a cabo y de manera inadecuada.

Contarás con nuestro apoyo y guía, pero es importante adoptar un papel activo y llevar a cabo las pautas que recomiendan los profesionales para afrontar el insomnio. Seguir un programa adaptado al problema de insomnio requiere de tiempo, paciencia y esfuerzo. Para alcanzar el propósito de dormir pronto y reducir  los tiempos que se pasa despierto en mitad de la noche, es importante cumplir con todos los requerimientos. Los beneficios irán siendo más perceptibles con el tiempo y la práctica continuada.

La impaciencia por dormir asusta a menudo al sueño

Componentes del Sueño

Los componentes más importantes a tratar son:

  • Cambios de hábitos
  • Cambio de pensamientos que aumentan la preocupación
  • Reducción de la activación

Para trabajar estos tres componentes tendremos que prestar atención a las siguientes pautas:

  • Limitar el consumo de estimulantes (cafeína, teína, bebidas energéticas, nicotina, alcohol,  etc.) al menos 6 o 7 horas antes de dormir, ya que nos va a impedir conciliar el sueño.
  • No cenar en exceso. Cenar 2 o 3 horas antes de acostarse.
  • No realizar ejercicio físico excesivo en horas cercanas a la hora de dormir.
  • No realizar siestas durante el día.
  • Ambiente adecuado. Asegurar tener una habitación sin ruidos, con una temperatura adecuada, sin luces y contar con una cama confortable.
  • No realizar en la cama otras actividades que no estén relacionadas con el sueño. Evitar ver la televisión, leer, comer, estar con el ordenador o jugar a algún videojuego.
  • Ir a la cama sólo cuando se tenga sueño
  • No permanecer más de 10 minutos en la cama sin dormir.
  • Es necesario establecer una rutina de sueño, preparar el despertador antes de irse a dormir, mantener la misma hora para despertarse.

Consejos para enfrentar el insomnio

Desde el Centro de Ayuda Cristiano nos preocupamos de tu descanso y tu problemas de insomnio. Llámanos y te ayudaremos a motivar tu esfuerzo junto con el trabajo de los especialistas. Estos son algunos de los consejos que te ayudaran a combatirlo eficazmente:

  1. Lleva un control de tus tiempo de sueño. Anota en un papel cuánto duermes y a qué horas, cuándo te despiertas, qué sientes y en los momentos en el día que aparecen esos síntomas. Con este listado, podrás identificar las actividades o costumbres que no te ayudan a conciliar el sueño, y podrás presentárselo a un especialista.
  2. Encuentra una rutina saludable antes de ir a dormir. Establecer una actividad relajante antes de irse a dormir, y respetar unos horarios para acostarse y levantarse adecuados.
  3. Realiza ejercicio físico durante el día. Practicar deporte de manera regular unas tres horas antes de irse a dormir mejora la calidad de sueño.
  4. Las siestas no deben ser de más de diez o veinte minutos. No dormir pasadas las cuatro de la tarde.
  5. Aprender técnicas de relajación. Practica meditación, técnicas de respiración o cualquier actividad que te proporcione recursos para relajarte fácilmente, como el yoga.
  6. Cuida tu dieta. Evita las grasas, y las digestiones pesadas. Toma infusiones naturales que te ayuden a relajarte y reducir la ansiedad.

¿Qué puede hacer el centro de ayuda por mi?

El Centro de Ayuda Cristiano es un centro cuyo único objetivo es ayudar a todas las personas que lo necesiten. Siempre existe una salida y nosotros te la enseñaremos, solo tienes que tener fe. Nosotros creemos que siempre hay una solución para los problemas y que nunca es demasiado tarde para darle la vuelta a la tortilla y empezar una nueva vida. Te invitamos a visitarnos para atender de manera particular y confidencial tus necesidades, creemos que podemos ayudarte, como lo hemos hecho con tantos casos.

Desde el Centro de Ayuda Cristiano creemos que los problemas de insomnio se pueden superar con apoyo y ayuda espiritual. Detrás del insomnio, además de los problemas asociados, también hay un factor espiritual, por lo que, a través de nuestras reuniones, podrás encontrar la ayuda, la dirección y sobre todo las herramientas para recuperar el control de tu vida y superar el insomnio. Con principios cristianos que respetan la individualidad de la persona y su libertad, en nuestras reuniones aprenderás a fortalecerte espiritualmente y de forma emocional, porque todos creemos que, si la fe puede mover montañas, mucho más podrá restaurar la vida de una persona que aprenda a usarla. No dudes en ponerte en contacto con nosotros ahora mismo o en visitarnos en el Centro de Ayuda Cristiano.