Santo Culto: Descubre si eres un cristiano acomodado

El pasado domingo celebramos el domingo del “Señor, quita mi dolor” en todas las iglesias de España. Fue una oportunidad para liberarse de la aflicción del alma que muchas personas no dejaron escapar.
También participamos en la Santa Cena, un momento de reconciliación e íntima comunión con Dios que hizo de esta reunión un Santo Culto muy especial.


7 síntomas de la acomodación

El pueblo de Dios ora por la familiaEl obispo Joaquim, en Madrid, quiso hablar sobre la acomodación para advertir al pueblo de Atocha. A menudo, tras un tiempo en la iglesia, muchas personas se relajan en la fe y dejan de lado la práctica de las primeras obras. Se enfrían espiritualmente y se alejan de Dios —aunque no abandonen físicamente la iglesia—, con el consecuente riesgo de perder la salvación su alma.

Para explicarlo, el obispo habló de siete síntomas que ayudaron a los presentes a realizar un autoanálisis de su vida espiritual:

  • Sensación de bienestar que lleva al abandono o a la reducción de la práctica de la fe.

  • Ya no ora; solo ora en momentos difíciles.

  • La lectura de la Biblia se vuelve rara, superficial y rápida.

  • La asistencia a la iglesia se hace cada vez más infrecuente y esporádica.

  • Justifica sus fallos con frases como “Dios sabe” o “no es así exactamente”.

  • Empieza a hacer concesiones a sus propios deseos, dejando de obedecer.

  • Abandona los sacrificios que la fe exige, como perdonar o no mentir.

Después de enumerar esta lista de síntomas, el obispo aseguró que la acomodación no sucede de la noche a la mañana, sino que se gesta poco a poco, de manera casi imperceptible.
“Empieza dejando de orar, de leer la Biblia… luego se falta un día a la iglesia porque está lloviendo… es un proceso lento. Así sucedió con Sansón”, explicó el obispo antes de recurrir al ejemplo bíblico.

La acomodación de Sansón

“Ella entonces dijo: ¡Sansón, los filisteos se te echan encima! Y él despertó de su sueño y dijo: Saldré como las otras veces y escaparé. Pero no sabía que el Señor se había apartado de él”.
Jueces 16:20

El pueblo de Atocha escucha la Palabra de Dios

Todo el mundo conoce la historia de Sansón porque era un hombre fuerte, pero muchos, equivocadamente, piensan que su fortaleza provenía de su cabello. No era así. Sansón había prometido no cortarse el cabello porque había hecho un voto nazareo; por lo tanto, lo que lo hacía fuerte era su voto con Dios.
Mientras estaba en la fe y en la obediencia, era un hombre fuerte, pero poco a poco se fue acomodando hasta que rompió su voto, y entonces Dios se apartó de él.

“De la misma manera, muchas personas están en la iglesia, pero Dios no está con ellas. Dios está con quienes viven por la fe y en la obediencia a Su Palabra, dijo el obispo en Madrid, haciendo entender que Dios es recíproco según la manera en que lo tratamos.

También comparó la fe con andar en bicicleta:
“Cuando anda en bicicleta tiene que pedalear; si deja de pedalear, se cae. Así sucede con la fe. Sea fuerte y no destruya su relación con Dios. Manténgase activo en la fe”.


¡No te dejes acomodar en la fe!
Que nada te impida congregarte el próximo domingo en tu Centro de Ayuda Cristiano más cercano.

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