Viernes Santo será un día especial para las familias

La historia de Tais y José Antonio puede servir de inspiración para muchas parejas y familias que están enfrentando momentos difíciles. Su matrimonio pendía de un hilo cuando llegaron al Centro de Ayuda Cristiano, pero la fe en la Palabra de Dios y en el sacrificio del Señor Jesús los transformó primero a ellos y, como consecuencia, también a su matrimonio.

Este Viernes Santo, 3 de abril, a las 3 de la tarde, realizaremos en todas las iglesias el evento “Mi familia al pie de la cruz”: una oración de poder realizada frente al máximo símbolo de victoria, la cruz.

No pierdas esta oportunidad. ¡Los mejores días de tu vida aún están por llegar! 

 


 

Cuando Tais conoció a José Antonio, pensó que la vida le estaba dando, al fin, una oportunidad de ser feliz. “Sentimentalmente me sentía muy frustrada porque había tenido más fracasos que éxitos. Y aunque pensé que con él sería diferente, en realidad fue mucho peor”, recuerda.                                                                                                                                                                                         

Se casaron, pero José Antonio tenía adicciones que ella desconocía. “Gastaba todo mi sueldo en drogas. Estaba enganchado al alcohol, a la pornografía y a la cocaína. Cuando Tais lo descubrió, me di cuenta por primera vez de la gravedad de mi problema”, confiesa el marido. 

Su matrimonio era como una bomba de relojería. Las peleas, los problemas con sus hijas, los problemas económicos y las adicciones generaban mucho estrésdiscusiones. Desesperada por salvar lo que quedaba de su relación, Tais le dio un ultimátum a su esposo. Después de buscar ayuda en muchos lugares, finalmente su relación fue completamente restaurada al pie de la cruz:

“Los dos nos propusimos cambiar y buscar a Dios de verdad. No fue fácil, porque la iglesia más cercana estaba a 120km de nuestra casa. Pero estábamos tan hartos de sufrir y, a la vez tan sedientos de un cambio, que no nos importó”, reconoce ella. 

“Perseveramos en las cadenas de oración y, sorprendentemente, la adicción a la cocaína fue lo primero que dejé. Entendí la importancia de practicar la Palabra de Dios y con el tiempo abandoné todas las adicciones, dice José.  

Tais asegura que el esfuerzo ha merecido la pena. “Dios reescribió nuestra historia. Mi marido está transformado y ahora tenemos un hogar de verdad. Hemos montado nuestra empresa y conquistado muchas bendiciones, pero lo más importante es el Espíritu Santo. Sin Él, hubiese sido imposible contar esta historia.»

 


 

Este Viernes Santo, tu familia también puede ser restaurada. No dejes pasar esta oportunidad, aprovecha la fecha más especial del año para experimentar el poder de Dios en tu vida y en tu hogar. Este viernes 3 de abril a las 3 de la tarde, tienes una cita muy importante en tu Centro de Ayuda Cristiano más cercano.

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