«Lo destruido fue reconstruido»

La familia de Ingrid
Centro de Ayuda Cristiano
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«Lo destruido fue reconstruido»

La familia de Ingrid

Ingrid relata cómo su vida se fragmentó y cómo volvió a recomponerse, tras encontrar en Dios la respuesta que llevaba tiempo esperando.

Otra familia restaurada gracias al poder de la fe

Durante mucho tiempo, el caos, el sufrimiento y la depresión marcaron la vida de Ingrid y su familia. Todo cambió cuando llegó al Centro de Ayuda Cristiano y decidió poner su fe en práctica. Su historia es un testimonio de cómo el poder de Dios sigue transformando vidas en los días de hoy.

Un mal espiritual dio origen al caos y al sufrimiento

«Mi vida era un caos, tenía depresión y estaba desorientada. No deseaba vivir. Todo empezó cuando mi madre encontró un trabajo de brujería. Desde ese momento mi familia se desmoronó, porque todos nos fuimos de la casa y ella quedo sola con mi hermano menor. En ese momento me refugié en amistades e incluso salí con una persona mayor tratando de buscar la felicidad y una solución al vacío que tenía. Pero fue al contario, todo esto me causo más sufrimiento e intenté quitarme la vida en dos ocasiones«, recuerda Ingrid al hablar de sus peores momentos.

«Intenté quitarme la vida en dos ocasiones».

El principio del cambio

Todo empezó a cambiar cuando su madre, que sufría mucho por la destrucción de su familia, fue invitada a asistir a las reuniones del Centro de Ayuda Cristiano. «Yo empecé a notarla diferente, su carácter había cambiado y eso despertó mi curiosidad. Le dije que quería acompañarla y empecé a asistir con ella», recuerda.

Empezó a participar en las cadenas de oración y sus problemas se fueron solucionando poco a poco. «Desde que pisé la iglesia mi vida fue transformándose. Llegué con problemas sentimentales, familiares, económicos, de salud, con una anemia severa y problemas en los riñones. Participaba casi todos los días y Dios me liberó y me transformó.

Ahora deseo vivir y desde que tuve un encuentro con Dios mi vida empezó a tener sentido. Ahora estoy felizmente casada, tengo una familia unida y mis padres volvieron juntos. Todo lo que estaba destruido, Dios lo volvió a construir. Hoy soy muy feliz, para la gloria de Dios.»

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