Santo Culto: Que tu gozo sea completo

El Santo Culto de ayer, 14 de junio, tenía una invitación especial para quienes reconocían que tenían sed, pero no una sed física, sino espiritual. Todos ellos tuvieron la oportunidad de beber del Agua del Espíritu Santo, que sacia el interior del ser humano de una manera que jamás podrá hacerlo ninguna conquista ni realización personal.

La reunión en la sede nacional de Madrid, con el obispo Joaquim, comenzó con una oración por los sedientos, seguida de la habitual oración por la familia, como continuación del propósito de reconstrucción familiar que comenzó en enero y continuará hasta el último domingo del año.

Que tu gozo sea completo

Hay personas que tienen todo lo que el dinero puede comprar y, aun así, no tienen paz ni gozo en su alma. Se sienten incompletas.

Muchos incluso piensan que, cuando se casen, serán felices; otros creen que se sentirán completos cuando terminen su carrera universitaria; otros, cuando compren la casa de sus sueños… pero en ninguno de estos casos encuentran satisfacción. Alcanzan lo que desean, pero necesitan más y más. Nunca se sienten satisfechos.

Esto tiene una explicación:

Nada completa la vida del ser humano. Cuanto más tiene, más quiere. Siempre cree que necesita ‘algo más’ para llenarse, pero nunca se llena. Muchos tienen todo, pero de nada sirve tenerlo todo si no se tiene lo que realmente completa el interior, que es Dios, enseñó el obispo en Madrid.

“En verdad, en verdad os digo: si pedís algo al Padre, os lo dará en mi nombre. Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid y recibiréis, para que vuestro gozo sea completo”.
Juan 16:23-24

Muchas personas en la iglesia le han pedido cosas a Dios, y Él se las ha concedido: salud, un techo donde vivir, empleo, una familia bendecida… pero eso no es todo lo que Dios puede y quiere dar. Pues tenerlo todo y no tener a Dios es como no tener nada. Lo que Él quiere es que le pidamos el Espíritu Santo. Solo así nuestro gozo será completo.

Sin embargo, para que podamos tener el gozo perfecto que solo el Espíritu Santo puede dar, es necesario entregarse; y para entregarse, hace falta negar la propia voluntad.

Tras esta reflexión, el obispo Joaquim invitó a los asistentes a hacer una autoevaluación y a decidir si deseaban entregar sus vidas a Dios antes de la celebración de la Santa Cena.

El poder de cambiar tu vida está en tus manos. Eres tú quien decide cómo será tu vida, afirmó el obispo.

 

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