Santo Culto: La fe no tira la toalla

Miles de personas en toda España respondieron a la convocatoria del Domingo de la Asamblea Solemne, recordando la época del profeta Joel, cuando hizo un llamado a todo el pueblo para reunirse y escuchar la alerta espiritual que los invitaba a volver a Dios y ser llenos del Espíritu Santo.

La reunión estuvo marcada por momentos de intensa búsqueda, sinceras oraciones y entrega delante del altar, culminando con un mensaje que exhortó a todos a perseverar hasta el fin.

Quienes creyeron en el propósito de la Hoguera Santa también pudieron subir al altar para entregar sus peticiones, que próximamente serán llevadas al monte Sión, el lugar santo descrito en la Biblia como la habitación del Señor. Los pastores, junto con sus esposas, clamaron «entre el pórtico y el altar» por todos aquellos que decidieron entregar sus vidas a Dios a través de este propósito.

Un ejemplo de perseverancia

El testimonio de Idê, de 78 años, recordó la importancia de perseverar en la carrera de la fe hasta alcanzar la salvación.

Hace 48 años conoció al Señor Jesús y, desde entonces, permanece firme sirviendo en la Obra de Dios como voluntaria, ganando almas y manteniéndose fiel a su mayor sueño: alcanzar el premio supremo de la salvación de su alma.

Durante estas casi cinco décadas ha afrontado numerosas luchas, pero el Espíritu Santo le ha dado fuerzas para seguir adelante, incluso en uno de los momentos más dolorosos de su vida: el asesinato de su esposo. Lejos de desanimarse, su fe se fortaleció aún más y su indignación contra el mal que busca destruir las almas aumentó.

Recientemente contrajo matrimonio con un hombre que comparte su misma fe y el mismo propósito de servir a Dios, un testimonio de la fidelidad y el cuidado del Señor hacia quienes permanecen fieles a Él.

La fe no tira la toalla

El testimonio de Idê refleja una perseverancia que, lamentablemente, muchos no han logrado mantener.

«Hoy muchas personas desisten por cualquier cosa: porque un obrero no las saludó, porque perdieron el trabajo o porque un familiar murió. Pero, ¿qué culpa tiene Dios? Yo aprendí que más importante que lo que está a mi alrededor es lo que está dentro de mí, porque lo que está a mi alrededor, tarde o temprano, desaparecerá», explicó el obispo en Madrid.

El mensaje fue aún más profundo al recordar las palabras del Señor Jesús, quien advirtió que seguirle implicaría oposición y rechazo:

«Y seréis odiados de todos por causa de mi nombre; pero el que persevere hasta el fin, ese será salvo.»
Mateo 10:22.

«La verdadera victoria no consiste únicamente en alcanzar conquistas materiales, sino en permanecer firmes en la fe hasta el final, con la mirada puesta en Dios, pase lo que pase», aseveró el obispo antes de dar por finalizada la reunión.

 

Comparte:

Facebook
Twitter
WhatsApp
Telegram

Deja tu comentario