Que el Espíritu Santo transforme tu vida

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¿Sientes que algo cambió dentro de ti después de tu conversión? No me refiero al hecho de haber recibido una bendición, porque eso conquistamos por la fe, sino que pregunto respecto de un cambio interno, en el corazón.

Si tu, por ejemplo, antes de comenzar a asistir a la iglesia, eras una persona agresiva y aún continúas siéndolo, entonces no sucedió el nuevo nacimiento; si eras rebelde con tus padres y continúas siéndolo con tu marido, entonces no has nacido de nuevo; si tú, cuando alguien te ofende, guardas amargura en tu corazón y nos puede perdonar a aquellos que te ofenden, entonces es porque nada cambió.

Entiende que, si éste es tu caso, necesitas hacer una evaluación urgente de tu vida, porque tu salvación está en riesgo. Estamos hablando de vida eterna y eso es lo más importante que existe en este mundo.

Entrega toda tu vida en las manos del Señor Jesús, abre la puerta de tu corazón, deja que Su Palabra te lave y no seas apenas un oyente, sino un participante. Trata de no hacer tu voluntad, pero que siempre sea hecha la voluntad de Dios en tu vida. En el momento que eso suceda, cuando te arrepientas de tus pecados y vivas conforme dicen las Escrituras, de tu interior fluirán ríos de agua viva, o sea, el Espíritu de Dios fluirá y serás una nueva criatura; habrá cambiado totalmente el rumbo de tu vida.

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