Santo Culto: Vaciarse de uno mismo para llenarse de Dios

Ayer, domingo 10 de mayo, vivimos un domingo más en la presencia de Dios, intercediendo por las familias, orando por la sanidad interior de los afligidos y buscando entender Su voluntad. También se realizó una unción y una oración especial por todos los niños frente al Altar.

Con la meditación de la Palabra de Dios, descubrimos el sentir del apóstol Pablo y aprendimos que no existe nada más grande que conocer a Dios. Con este culto, se completan 5 de los 7 domingos de preparación para el Día de Pentecostés, que celebraremos el 24 de mayo en todas las iglesias.


Hay personas que llegan a la iglesia llenas de sí mismas, con la mente ocupada en las cosas de este mundo. Llevan tiempo asistiendo, reciben la Palabra de Dios, pero no reciben el Espíritu Santo porque Él no puede entrar en quien está lleno de sí mismo.

Para ayudar a estas personas, el obispo quiso hacerles entender el valor de conocer a Cristo y la importancia de vaciarse de todo lo que representa este mundo, para poder ser llenos de Él. El mensaje, directo y fácil de entender, estaba especialmente dirigido a quienes tienen sed de un verdadero cambio interior.

El apóstol Pablo era un hombre culto y próspero que se estaba preparando para ser maestro de la ley; sin embargo, prefirió vaciarse del mundo para recibir el Espíritu Santo, como él mismo dejó plasmado en sus epístolas:

“Pero todo lo que para mí era ganancia, lo he estimado como pérdida por amor de Cristo. Y aún más, considero

 todas las cosas como pérdida, en vista del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor, por quien lo he perdido todo, y lo considero como basura a fin de ganar a Cristo”
Filipenses 3:7–9

También se vació del conocimiento humano que poseía, porque entendió que conocer a Dios era algo superior:

“Nadie se engañe a sí mismo. Si alguno de vosotros se cree sabio según este mundo, hágase necio a fin de llegar a ser sabio. Porque la sabiduría de este mundo es necedad ante Dios. Pues escrito está: Él es el que prende a los sabios en su propia astucia.”
1 Corintios 3:18–19

El obispo, en Madrid, con esta reflexión quiso animar a los asistentes a prepararse para el Día de Pentecostés, vaciándose de sí mismos, de su ego y de todo aquello que los aleja de Dios.

“El Espíritu Santo solo puede llenar a quien está vacío, y solo tú puedes vaciarte. Cuando te vacíes de ti mismo, Dios te llenará con su Espíritu Santo”, concluyó el obispo antes de la oración.


¡Prepárate para el Día de Pentecostés! Aprovecha el actual Ayuno de Daniel para vaciarte de aquello que te aleja de Dios. Infórmate en el Centro de Ayuda Cristiano más cercano.

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