5 toneladas de alimentos y ropa para 320 familias entre abril y mayo

Más de 300 familias han acudido a la sede del Centro de Ayuda Cristiano para recibir ayuda de alimentos y ropa en los meses de abril y mayo. En la institución aseguran que la necesidad es acuciante y que cada vez son más las personas que llaman para pedir ayuda básica. En las entregas se anima a los beneficiarios a que busquen en Dios la solución a sus problemas y se les ofrece orientación práctica.

Las iglesias del Centro de Ayuda Cristiano a menudo se convierten en grandes espacios solidarios donde, además de abastecer las necesidades básicas de un número no pequeño de familias, también se transmite un rayo de esperanza para quien ya creía que su caso no tenía solución. Por eso, además de recibir alimentos no perecederos, conservas, leche y algunas vitaminas, los beneficiarios han sido invitados a participar en una breve charla con el obispo Paulo Roberto, responsable de la iglesia en el país.

En los escasos 10 minutos que duró la reunión, el obispo dijo que cualquier persona puede cambiar de vida, independientemente de su origen y de sus circunstancias si pone su fe en la Palabra de Dios y rechaza los pensamientos negativos. Posteriormente, se hizo entrega de los alimentos y se puso a disposición de todos los que tuvieran la necesidad, ropa de todas las edades en buen estado.

En las últimas entregas, sobre todo en la capital, se ha visto una gran afluencia de inmigrantes que llegaron a España justo antes de que estallara la pandemia, sin darles tiempo de buscar una estabilidad. Hablamos, por tanto, de un gran porcentaje de personas que todavía están arrastrando las consecuencias de una crisis que empezó hace más de dos años. Este fue el caso de Reina, de 51 años, que vino de su país natal en 2020 y que desde entonces sigue desempleada, a excepción de algunas horas que le permiten contribuir al pago de la habitación donde vive con una amiga. Vino a la última entrega de alimentos y salió mucho más positiva, “sigo desempleada desde el 2020 y he pasado muchas dificultades, también porque me operaron por un problema de salud. Estoy muy contenta y satisfecha por el apoyo que me han brindado. Me ha encantado”.

También Carlos, con dos niñas a cargo, se lamentaba de la precariedad de su vida laboral que le obligaba a recurrir a ayudas sociales para alimentar a sus pequeñas. Conoció la obra social por medio de unos amigos y está profundamente agradecido, aunque asegura, apesadumbrado, que preferiría trabajar y no tener que encontrarse en esa situación.

La próxima entrega de alimentos se llevará a cabo en junio. Para reservar la bolsa, es imprescindible enviar un mensaje de texto por WhatsApp al 600 400 624.

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