Enfermedades del Alma – La duda

A pesar de ser algo inherente al ser humano, la duda, en su definición primaria, significa “falta de confianza”. Por lo tanto, dependiendo del grado y de la frecuencia en que se manifiesta en la vida de una persona, puede causarle serios problemas. Problemas que perjudican tanto la vida cotidiana como la profesional, pero, principalmente, la vida espiritual. La duda hace que la persona desconfíe de Dios y de Su poder para actuar en su vida.

En el duelo interno entre la confianza y la duda, ¿quién gana? Esto depende exclusivamente de la actitud de cada uno.

Todo proyecto, sea cual sea, para realizarse tiene que ser idealizado previamente, o sea, creado previamente en la mente del realizador. Después, algunos van para el papel y enseguida toman forma física. Para eso es necesario que no haya dudas de que va a tener éxito.

La duda también puede ser alimentada por otros sentimientos. Esto pasa mucho en las relaciones afectivas, pues estas implican emociones, y las emociones nos debilitan. De hecho, la duda es una herramienta muy usada por satanás para hacer que perdamos nuestra confianza en la palabra de Dios y que consideremos improbable el cumplimiento de Sus promesas. Pero antes de eso, él trabaja para que perdamos nuestra confianza en el Señor para que perdamos nuestras batallas aquí en la tierra, pues sabe que una batalla vencida da aliento para seguir, pero una batalla perdida tiende a desanimar a la mayoría.

Pero para que no pensemos que podemos echarle toda la culpa a satanás, la biblia claramente nos responsabiliza por nuestras dudas. Veamos un ejemplo: Cuando Zacarías fue visitado por el ángel del Señor quien le anunció que tendría un hijo, él dudó de esta promesa. La Biblia compara a quien duda con las olas del mar:

“Pero tiene que pedir con fe, sin dudar nada; porque el que duda es como una ola del mar, que el viento lleva de un lado a otro. Quien es así, no crea que va a recibir nada del Señor, porque hoy piensa una cosa y mañana otra, y no es constante en su conducta” (Santiago 1:6-8¡)

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El amor de muchos se enfriará…

Podemos ver como esta profecía se está cumpliendo en los tiempos actuales: familias desestructuradas, hijos contra padres, padres contra hijos, ya no hay respeto ni

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