Aunque faltan datos recientes, se estima que alrededor de 30.000 personas no tienen donde vivir en nuestro país. En Madrid, el número de personas en esta situación alcanza los 2.700; en Barcelona, supera los 3.700, aunque la cifra real en ambas ciudades podría haber aumentado sustancialmente debido a la crisis económica.

En los últimos años se ha visto un incremento de gente joven que entra a este sistema de sinhogarismo. Lamentablemente, una de cada tres personas sin hogar ya es menor de 30 años, aunque cada vez se encuentran más mayores de 65 años que viven en la calle. Desahucios, divorcios, problemas familiares, drogas, falta de oportunidades o una situación inmigratoria irregular son algunos de los motivos que han llevado a estas personas a vivir al raso.

Sin embargo, independientemente del motivo que los haya llevado a encontrarse en esta situación, los Ángeles de la Noche, el proyecto de voluntariado nocturno del Centro de Ayuda Cristiano, recorre las calles de Madrid para dar abrigo y víveres a los sin techo. La última cita tuvo lugar el 14 de diciembre de 2021, en la que participaron una veintena de voluntarios y se ayudaron a 50 personas que se encontraban en situación de calle.

Se entregaron mantas, sándwiches, fruta, agua, zumo, café con leche y otros alimentos donados por la obra Social. Pero no solo eso, los voluntarios, dotados con un gran amor al prójimo, no dudaron en escuchar atentamente a quien necesitaba desahogarse, pues muchos de ellos se sienten completamente perdidos. En algunos casos se habló de depresión e incluso deseos de suicidio. La mayoría de las personas alcanzadas han mostrado gratitud hacia la labor social de los Ángeles de la Noche porque a menudo se sienten como “invisibles” o ignorados por la sociedad e, incluso a veces, por sus respectivas familias.

El objetivo, según confiesa Carlos Fragoso, coordinador de los Ángeles de la Noche, no se limita a dar un poco de alimento, ya que esto solo les va a ayudar a salir del paso. Lo que se procura es darles, también, una palabra de aliento que despierte su fe. “Nuestra intención es que ellos salgan de esa situación, que se acerquen al Centro de Ayuda Cristiano y logren cambiar de vida a través del poder de la fe”, define.