¿Por qué hay más personas indisciplinadas que disciplinadas?

Lee la siguiente meditación del obispo del Centro de Ayuda Cristiano y descubre cómo alcanzar el éxito

Si observas a tu alrededor, lo que impera es el desorden y el caos. Muchas personas son indisciplinadas en varias áreas de la vida: no se alimentan correctamente; no cuidan de su salud; no administran bien su dinero; intentan comprar lo que no se pueden permitir; tratan mejor a los desconocidos que a su familia; dicen amar a Dios, pero lo ponen en el final de su lista de prioridades; pierden el tiempo con futilidades… Y muchas otras cosas.

“El ser humano generalmente busca hacer primero lo que es fácil y dejar lo difícil para después. Esto es lo que hacen las personas indisciplinadas. Todo el mundo busca facilidades”, explicó el obispo del Centro de Ayuda Cristiano durante su programa radiofónico.

En el nombre de la facilidad

Esto queda indiscutiblemente comprobado cuando las personas adquieren productos que prometen facilitar sus vidas. Por ejemplo, en los días de hoy, es común ver a gente comprando comidas preparadas para evitar el esfuerzo de ponerse a cocinar.

A veces es bueno ahorrar tiempo o ejecutar una tarea de manera más sencilla y rápida. “Pero en la vida personal, si quieres tener disciplina, tienes que aprender a hacer lo más difícil primero y dejar el descanso para después. En vez procrastinar o aplazar ese trabajo tan duro que tienes que hacer, tienes que hacerlo a la primera”, apuntó el obispo.

Los beneficios de la disciplina

Enseguida, el obispo propone una experiencia: en un día, duerme hasta que no puedas más y deja todo lo que tiene que ser hecho para después. Al día siguiente, pon el despertador y haz a primera hora las principales tareas del día. Al final, analiza bien en qué día te sentiste más feliz. La tendencia es que la persona se sienta útil y avanzando en la vida cuando es productiva.

“Aún así, la mayoría de las personas dejan lo que saben tienen que hacer para última hora. Hacen primero lo más fácil y se quedan dando vueltas con cosas que no tienen provecho”, completó.

Por lo tanto, debes saber evaluar tus prioridades. Por ejemplo, si un matrimonio enfrenta dificultades económicas, en lugar de huir de ellas, deben sentarse para resolverlas. Por eso, si quieres tener éxito, debes aprender a ser disciplinado.

Recuerda: quien hace primero el trabajo duro, puede descansar después.

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