Santo Culto: Confíe en la fuerza del brazo de Dios

¿Sabía que hay cristianos que confían más en su propio brazo que en el brazo de Dios? Dejan a Dios de lado y creen que solos pueden todas las cosas. El resultado de esto es el fracaso. El Señor Jesús dijo: ‘Sin Mí nada podéis hacer”. Esta vez, el obispo Joaquim Fernandes habló a los presentes acerca de la importancia de confiar en Dios y de no dudar de Su Palabra.

Cuando el pueblo de Israel salió de la esclavitud de Egipto, Dios prometió que le daría Canaán, la Tierra Prometida. Entonces, mandó a Moisés que enviara a 12 espías, uno de cada tribu, a examinar la tierra.

Dos tipos de espías. Dos informes diferentes.

Al volver, 10 de los espías presentaron un informe negativo. Según ellos, la tierra estaba habitada por gigantes, hombres temerosos que no permitirían que ellos tomasen posesión de la tierra. “No podemos subir contra ese pueblo, porque es más fuerte que nosotros…” (Deuteronomio 13). Luego, empezaron a murmurar entre ellos diciendo cosas tales como, “¡Ojalá hubiéramos muerto en este desierto! ¿Y por qué nos trae el Señor a esta tierra para caer a espada?”

En cambio, el informe de Josué y Caleb, los dos espías restantes, era positivo. Vieron que la tierra era en efecto buena, una tierra que mana leche y miel y en ningún momento dudaron de que Dios la pondría en sus manos. Al fin y al cabo, Dios lo había prometido. “La tierra por la que pasamos para reconocerla es una tierra buena en gran manera. Si el Señor se agrada de nosotros, nos llevará a esatierra y nos la dará; es una tierra que mana leche y miel. Solo que no os rebeléis contra el Señor, ni tengáis miedo de la gente de la tierra […] el Señor está con nosotros; no les tengáis miedo”, habló Caleb delante de todos.

Conclusión

Caled y Josué sabían que no conquistarían aquella tierra por la fuerza de su brazo, sino por la fuerza del brazo de Dios. Su confianza y su visión era diferente porque su espíritu era diferente. Este espíritu es el Espíritu de Dios.

“Dios quiere darle cosas grandes, pero no podrá hacerlo si usted pone sus ojos en las dificultades, porque esto solo va a generar miedo e inseguridad en usted. Hay mucha gente que escucha la palabra de Dios y se queda cuestionando. Pero cuando Dios habla y promete es porque lo va a hacer. Confíe en Él”, animaba el obispo.

¿Usted ya sabe a que grupo pertenece? ¿Al de los que confían en su propio brazo o al de los que confían en el brazo de Dios?

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