Santo Culto: Creer en Dios no es suficiente

El pasado domingo el obispo Paulo Roberto explicó el motivo por el cual hay mucha gente sincera que cree en Dios pero que, aun así, vive abatida por los problemas. “Hay gente que se pregunta por qué a pesar de creer en Dios no sucede nada en su vida. Lo que falta es una entrega total, un voto sincero y verdadero con Dios… y normalmente los votos son hechos en situaciones dolorosas”. Para ilustrar esto, el obispo empleó el ejemplo bíblico de Ana, una mujer creyente que manifestó su fe realizando un voto con Dios en un momento de extrema aflicción.

Ana creía en Dios, sin embargo, el sueño de tener un hijo con su marido Elcana parecía estar cada vez más lejos. Ella hacía sus oraciones e incluso subía al templo una vez al año con su marido para presentar sus ofrendas, pero esta tradición no daba frutos. La tristeza fue haciendo mella en su interior hasta que se convirtió en depresión debido al constante acoso de Penina, la segunda mujer de Elcana, que se burlaba de ella por no poder concebir hijos.

En esta situación límite y dolorosa, Ana decidió tomar una decisión de fe que cambiaría el rumbo de su vida. Se dirigió al templo, pero esta vez, lo hizo de manera diferente. Allí, la mujer derramó su alma delante de Dios, oró y lloró abundantemente. Finalmente entregó su vida a Dios e hizo un voto con Él:

“Señor de los ejércitos, si te dignares mirar a la aflicción de tu sierva, y te acordares de mí, y no te olvidares de tu sierva, sino que dieres a tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré al Señor todos los días de su vida, y no pasará navaja sobre su cabeza” (1 Samuel 1:11).

Ella hizo un voto y pidió a Dios un hijo varón, es decir, fue específica, determinó exactamente lo que quería, e hizo la promesa de renunciar a su hijo entregándolo en el Templo para que sirviera a Dios por el resto de su vida.

Cuando Ana hizo aquel voto de fe y entregó su vida en las manos de Dios, dejó de estar triste porque estaba segura de que había hecho un verdadero voto de fidelidad a Dios. Ella todavía no tenía a su hijo en brazos, pero Dios ya le había dado la certeza de la respuesta.

“Ana nos enseña detalles muy importantes que debemos aprender, porque no se trata únicamente de hacer un voto, lo cual es muy importante. El voto tiene que ir acompañado de confianza, porque la respuesta a veces no es inmediata. Todo en la vida tiene su tiempo. Hay un tiempo para sembrar y un tiempo para cosechar. Después de hacer aquel voto, Ana tuvo que tener relaciones íntimas con su marido, o sea, ella tuvo que sembrar. Ella hizo Su parte, y Dios hizo el milagro de la concepción”, explicaba el obispo. Y añadía, “aun haciendo un voto, usted tendrá que sembrar para poder cosechar. Por ejemplo, si usted quiere tener un hijo, tiene que tener una relación íntima con su cónyuge; si quiere que la puerta de un trabajo se abra, tiene que ir a buscar esa puerta; si quiere tener su propio negocio, tiene que buscar la manera; y así con todas las áreas de la vida. Si nosotros hacemos nuestra parte, Dios hará la suya”.
Ana concibió y tuvo a su deseado hijo: Samuel, a quien entregó al servicio de Dios después de haberlo destetado. La madre cumplió su promesa, y Dios la honró mucho más de lo que ella podría haber soñado, pues le dio cinco hijos más.

Aquel voto marcó un antes y un después en la vida de Ana. Antes de su voto, ella vivía deprimida, frustrada y angustiada. Después de su voto, su interior se llenó de gozo y pudo realizar su sueño de ser madre. Quizás llevas mucho tiempo creyendo en Dios, pero no has visto un cambio significativo en tu vida. Es hora de dar un paso más, de tomar una actitud de fe verdadera y lanzarse en las manos de Dios.

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1 comentario en “Santo Culto: Creer en Dios no es suficiente”

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