«¿Tú me amas?»

“En cierta ocasión, Jesús, por tres veces, preguntó a Pedro: «¿Tú me amas más que estos otros?» y Pedro tres veces respondió: «Sí, Señor, Tú sabes que te amo». Entonces Jesús le dijo: «Apacienta mis ovejas».

La verdad es que no siempre aquellos que siguen a Jesús, lo hacen por amor. Algunos lo hacen por temor, otros por miedo al Infierno, así es que el segundo sólo consigue de Dios las migajas, y nada más, mientras que el primero come a la mesa con Dios.
Es como el pastor de almas y el pastor de sí mismo. El primero es un hombre de Dios, que transmite palabras de vida, consuelo y seguridad. El segundo predica la Palabra de Dios, pero no transmite el espíritu de las Escrituras; enseña de acuerdo con su propia sabiduría, y no por la sabiduría de Dios. Sus palabras no transmiten vida, no edifican.

Muchos son los que usan el nombre de Jesús para su propio interés, y no para ayudar a las personas; por el contrario, sólo sirven para confundirlas.
Los que aman a Jesús, no son vencidos. Pueden venir luchas, tempestades, persecuciones, lo que sea, siempre estarán firmes y aunque enflaquezcan, harán todo para agradarlo. Por tanto, no vive de intrigas, resentimientos, sino con la palabra de fe y de amor en el corazón. La persona que tiene fe no es cobarde. No huye de su objetivo y se preocupa por las almas afligidas. Por eso, Jesús preguntó tres veces a Pedro si él le amaba. No porque Él estuviese dudando, sino para testificar su amor.

Ahora, te cabe a ti el demostrar a Dios que realmente lo ama, a través de sus actitudes de fe y amor, y nunca olvidando que:

“El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él» (Juan 14:21).”

Comparte:

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on telegram
Telegram

El amor de muchos se enfriará…

Podemos ver como esta profecía se está cumpliendo en los tiempos actuales: familias desestructuradas, hijos contra padres, padres contra hijos, ya no hay respeto ni

Leer »

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

¿Hablamos?