Bullying: cuidado, el acoso se aprende en casa

Un hogar con violencia psicológica, física o de cualquier otro tipo es un ambiente propicio para generar integrantes de la familia con mayores probabilidades de sufrir o ser los causantes de agresiones.

En entornos familiares así, actitudes como incomodar a otra persona, insultar, burlarse o resaltar ciertas características físicas o conductuales son aprendidas y no corregidas, según señala Erika Villavicencio Ayub, coordinadora de Psicología Organizacional de la Facultad de Psicología (FP) de la UNAM.

Pero la esfera familiar no es la única capaz de germinar a un bully (agresor que practica el bullying), la cultura también lo motiva.

«Las agresiones son resultado del cúmulo de frustraciones, de necesidades no cumplidas en diferentes aspectos. Por eso, cuando alguien te provoca, puedes reaccionar de manera agresiva debido a que hay personalidades que se les facilita más la reacción hacia la violencia, inclusive han encontrado reforzadores para mantener estas conductas porque les dan resultados que para ellos son satisfactorios: ser el popular, el que controla, el obtener algo en función de mantener estas actitudes», describe la experta.

El bullying no es un fenómeno de las nuevas generaciones, de hecho, va de la mano con del instinto de supervivencia, de la ley del más fuerte. Pero lo que sí puede destacarse es que el acoso ha extendido sus fronteras en el mundo digital. Y esto no solo se refleja en lo que podemos llegar a ver en nuestra experiencia en redes sociales. Datos de la organización International NGO Bullying Without Borders revelan que México registra 180 mil casos de bullying (más común en edades tempranas) y ciberbullying (usual en los jóvenes).

La razón por la que el ciberacoso ha crecido exponencialmente durante el confinamiento y el auge de la tecnología es por la facilidad que se tiene para llegar a millones de usuarios y de pasar por el anonimato sin complicaciones. «Este fenómeno psicológico, donde la gente se puede esconder, le permite hacer una serie de cosas perversas con mayor facilidad», describió la experta.

Por medio de amenazas, chantajes, presiones, maltratos, miedo y avergonzamiento, el acosador trata de humillar a la víctima. Esta última puede llegar a sufrir severas consecuencias en su salud mental y también física: «porque la gente se empieza a aislar, puede alterar hábitos de sueño, de alimentación, hemos encontrado autolesiones porque llegan a tener tanta tristeza, miedo, soledad, que es una manera de desahogarse, de depositar un poco el estrés», finalizó Villavicencio.

Consejos para evitar ser víctima del ciberbullying

  • Vigila la información que publicas en tus redes sociales
  • Jamás prestes tus contraseñas o accesos a tus cuentas
  • Verifica los dispositivos en los que tengas cuentas abiertas
  • Ante el acoso cibernético, no te quedes en silencio, habla con tus padres
  • No imites el comportamiento dañino con los demás
  • Reporta las cuentas que sean usadas para el ciberacoso
  • No dejes que este tipo de actitudes crezcan, dale un alto antes de que empeore

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1 comentario en “Bullying: cuidado, el acoso se aprende en casa”

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